viernes, 19 de agosto de 2016

LA ABLACIÓN ENDOMETRIAL.


El revestimiento del útero, o endometrio, se desprende con el
sangrado que ocurre todos los meses durante la menstruación. En 
algunas mujeres el sangrado es intenso o puede durar más de lo
 normal. Para ellas, la ablación endometrial puede ser una buena
 opción de tratamiento. Este procedimiento trata el revestimiento
  del útero para controlar o detener el sangrado y no implica extraer el útero ni afecta a los    niveles de hormonas de la mujer.
 
Datos sobre la ablación 
La ablación endometrial se usa para tratar muchas de las causas que provocan sangrado intenso. En la mayoría de los casos, las mujeres que padecen este tipo desangrado reciben inicialmente medicamentos. Si no es posible controlar con medicamentos el sangrado intenso, se emplea la ablación endometrial. La ablación endometrial destruye una capa delgada de revestimiento del útero y detiene el flujo menstrual en muchas mujeres. En algunas mujeres el sangrado menstrual no se detiene pero se reduce a niveles normales o se vuelve menos intenso. Si la ablación no controla la intensidad del sangrado, puede ser necesario emplear otros tratamientos o practicar una cirugía.
La ablación endometrial no debe hacerse en las mujeres después de la menopausia. No se recomienda para las mujeres con ciertos problemas médicos, incluyendo: trastornos del útero o endometrio, hiperplasia endometrial, cáncer del útero, embarazo reciente,infección actual o reciente del útero.Es poco probable que ocurra un embarazo después de una ablación, aunque puede suceder. Si queda embarazada, el riesgo de aborto natural y de otros problemas aumenta en gran medida. Las mujeres que todavía desean quedar embarazadas, no deben someterse a este procedimiento. Las mujeres que han tenido una ablación endometrial deben usar anticonceptivos hasta después de la menopausia. La esterilización puede ser una buena opción para evitar embarazos después de la ablación.Una mujer que ha tenido una ablación todavía conserva todos sus órganos reproductores. Por lo tanto, siempre es necesario hacerse rutinariamente las pruebas de detección del cuello uterino y los exámenes pélvicos.
Antes del procedimiento La decisión de tener una ablación endometrial la tomarán usted y su médico. Durante la consulta, el médico le explicará los riesgos y beneficios del procedimiento. Se tomará una muestra del revestimiento del útero (biopsia endometrial) para asegurarse que no tiene cáncer. También se pueden hacer los siguientes estudios para determinar si el tamaño y la forma del útero son adecuados para el procedimiento: 
• Histeroscopia––Se usa un telescopio delgado que transmite una luz, denominado histeroscopio, para ver el interior del útero.
• Ultrasonografía––Se emplean ondas sonoras para ver los órganos pélvicos. Si tiene un dispositivo intrauterino, éste deberá extraerse. No puede tener una ablación endometrial si está embarazada.
Métodos de ablación endometrial:
La ablación es un procedimiento breve. Algunas técnicas se realizan durante una cirugía ambulatoria, lo que quiere decir que puede regresar a casa el mismo día. Otras se hacen en el consultorio médico. Puede que su cuello uterino sea dilatado antes del procedimiento. La dilatación se logra con medicamentos o con una serie de varillas que aumentan gradualmente en tamaño. Durante la ablación no se hacen incisiones (cortes en la piel). La recuperación tarda aproximadamente 2 horas según el tipo de alivio para el dolor que se use. El tipo de alivio para el dolor que se usa depende del tipo de procedimiento de ablación, dónde se practica y lo que usted desea. Pregúntele a su médico cuáles son sus opciones antes de someterse al procedimiento. Los siguientes métodos se emplean con más frecuencia para realizar la ablación endometrial:
• Radiofrecuencia––Se introduce una sonda en el útero a través del cuello uterino. La punta de la sonda se expande hasta formar un dispositivo en forma de malla que envía energía de radiofrecuencia al revestimiento. La energía y el calor destruyen el tejido del endometrio lo cual se extrae por medio de aspiración.
• Congelamiento––Se introduce una sonda delgada en el útero. La punta de la sonda congela el revestimiento del útero. La ecografía (ultrasonido) se usa para ayudar a orientar al médico durante el procedimiento.
• Líquido térmico––Se introduce un líquido en el útero por medio de un histeroscopio. El líquido se calienta y permanece en el útero durante aproximadamente 10 minutos. El calor destruye el revestimiento.
• Balón térmico––Se coloca un balón en el útero pormedio de un histeroscopio. Se introduce un líquido caliente en el balón. El balón se expande hasta que toca los bordes del revestimiento del útero. El calor destruye el endometrio.
• Energía de microondas––Se introduce una sonda especial en el útero a través del cuello uterino. La sonda aplica energía de microondas al revestimiento del útero y lo destruye. 
• Electrocirugía––La electrocirugía se realiza con un resectoscopio. El resectoscopio es un dispositivo telescópico delgado que se introduce en el útero. Éste tiene una varilla eléctrica con una punta de asa de alambre, de bola rodante o de bola con picos, que destruye el revestimiento del útero. Este método generalmente se hace en la sala de operaciones con anestesia general. No se usa con tanta frecuencia como los demás métodos.
 
 
 
* Después del procedimiento.
Es normal que ocurran efectos secundarios menores después de una ablación endometrial:
• Cólicos, como dolores menstruales, durante 1–2 días
• Secreción acuosa y poco espesa mezclada con sangre durante varias semanas. Esta secreción puede ser intensa durante 2–3 días después del procedimiento.
• Necesidad de orinar con frecuencia durante 24 horas
• Náuseas
Pregúntele a su médico cuándo podrá volver a hacer ejercicios, tener relaciones sexuales o usar tampones. En la mayoría de los casos, puede regresar a trabajar o a sus actividades normales al cabo de 1 o 2 días. El médico programará consultas de seguimiento para evaluar su progreso. Es posible que transcurran varios meses antes de percibir los efectos completos de la ablación.
* Riesgos.
El procedimiento de ablación conlleva ciertos riesgos. Hay un riesgo mínimo de infección y hemorragia. El dispositivo que se usa puede atravesar la pared uterina o los intestinos. Con algunos métodos, hay un riesgo de quemadura de la vagina, vulva y los intestinos. En raras ocasiones, el líquido que se usa para expandir el útero durante la electrocirugía puede absorberse en el torrente sanguíneo. Esto puede provocar una situación grave. Para evitar este problema, la cantidad de líquido que se emplea se controla cuidadosamente durante el procedimiento.
* Por último...
La ablación endometrial es muy útil para muchas mujeres que padecen sangrado intenso. Este procedimiento puede ser una opción para una mujer que no desea quedar embarazada. Si está considerando tener una ablación endometrial, hable con su proveedor de atención médica sobre los riesgos y beneficios. 
 
 
Este Folleto Educativo para Pacientes fue elaborado por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and
Gynecologists). Diseñado para ayudar a los pacientes, presenta información actualizada y opiniones
sobre temas relacionados con la salud de las mujeres. 
 The American College of Obstetricians and Gynecologists.

sábado, 9 de julio de 2016

CLINICA DE LA MUJER


CLÍNICA DE LA MUJER DE COLIMA.

DR. SALVADOR RODRÍGUEZ RANGEL.
MÉDICO ESPECIALISTA
GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA /COLPOSCOPIA /CIRUGÍA LAPAROSCOPICA E HISTEROSCOPIA.


*ATENCIÓN DEL EMBARAZO, PARTO Y CESÁREA.
*ULTRASONIDO OBSTETRICO.
*DETECCIÓN OPORTUNA Y TRATAMIENTO DE INFECCIÓN POR VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO, LESIONES PREMALIGNAS Y CÁNCER.
*COLPOSCOPIA Y ELECTROCIRUGÍA 
*ENFERMEDADES DE LA MAMA.
*INFERTILIDAD.
*PLANIFICACIÓN FAMILIAR.
*MENOPAUSIA Y CLIMATERIO.
*CIRUGÍA DE MÍNIMA INVASIÓN (LAPAROSCOPIA):
TRATAMIENTO DE MIOMATOSIS UTERINA, ENDOMETRIOSIS, CIRUGÍA DE OVARIOS Y SALPINGES, INFERTILIDAD.
*HISTEROSCOPIA:
TRATAMIENTO DE HEMORRAGIA UTERINA ANORMAL, HEMORRAGIA VAGINAL EN PEDIATRIA, MIOMAS SUBMUCOSOS, MALFORMACIONES UTERINAS, ADHERENCIAS INTRAUTERINAS, TABIQUES UTERINOS, CUERPOS EXTRAÑOS ( RETIRO DE "DIU" TRASLOCADO), INFERTILIDAD.

Nuevo Domicilio:
Calle Venustiano Carranza #170, Col. Centro, C.P. 28000, Colima, Col.
Teléfono: (312)31 3 55 15.
Horario: Lunes a Viernes de 8:30 a 13:00 hrs. Y de 16:00 a 20:00 hrs.
               Sábado de 9:00 a 13:00 hrs. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

lunes, 7 de abril de 2014

Histerectomía total laparoscópica: resultados en un hospital de tercer nivel de atención.

René Cortés Flores,* Ernesto Arnoldo López Vera,* Óscar Ignacio Hortiales Laguna,*
José Luis Ramírez Reyna,* Óscar Armando González Díaz,* Luis Fernando Ramírez Sánchez**

RESUMEN
Antecedentes:
la histerectomía total laparoscópica es una alternativa de aplicación creciente en el tratamiento quirúrgico de las afec-
ciones uterinas.
Objetivo:
describir los resultados obtenidos en las pacientes a quienes se realizó histerectomía total laparoscópica como tratamiento de
la patología uterina benigna.
Material y método:
estudio descriptivo, longitudinal y retrospectivo efectuado en 151 pacientes a quienese se realizó histerectomía total
laparoscópica entre octubre de 2008 y julio de 2011.
Resultados:
la edad promedio de la población fue de 42.5
años (30 y 56años); el índice de masa corporal promedio, 25.8 kg/m2(18-37kg/m2). La indicación quirúrgica más frecuente fue miomatosis uterina en 121 casos (80.1%). El tiempo quirúrgico promedio fue de 140.3 minutos (70-275 minutos), sangrado
total promedio de 131 mL (50-400 mL) y 3 casos (1.98%) de lesión
vesical advertida. La evolución posquirúrgica inmediata transcurrió en 1.4 días (1-7
días) de hospitalización. Las complicaciones posquirúrgicas tardías fueron:
formación de fístulas en las vías urinarias en siete casos (4.63%); en un caso (0.66%) se infectó la cúpula vaginal. El peso promedio de
las piezas quirúrgicas fue de 210 g (50-650 g).
Conclusiones:
la histerectomía total por laparoscopia es una adecuada opción terapéutica. Consideramos que una selección cuidadosa
de la paciente es fundamental para obtener los mejores resultados.
Palabras clave:
histerectomía laparoscópica, indicaciones, complicaciones.

*Médico adscrito al servicio de Endoscopía Ginecológica.
**Residente de primer año de Biología de la Reproducción
Humana y Endoscopía Ginecológica.
Unidad Médica de Alta Especialidad número 23, Instituto
Mexicano del Seguro Social, Monterrey, Nuevo León, México.
Correspondencia: Dr. René Cortés Flores. Hidalgo 2480, Monterrey
64060, NL. Correo electrónico: drcortesgyn@yahoo.com.mx
Recibido: 7 de diciembre 2011. Aceptado: 8 de marzo 2012.
Este artículo debe citarse como: Cortés-Flores R, López-Vera
EA, Hortiales-Laguna OI, Ramírez-Reyna JL, González-Díaz OA,
Ramírez-Sánchez LF.
HisterectomÍa total laparoscópica: resultados
en un hospital de tercer nivel de atención. Ginecol Obstet Mex
2012;80(5):327-331

La histerectomía es una de las cirugías más frecuen-
tes en mujeres en edad adulta. Se estima que en
Estados Unidos se realizan cada año, aproximada-
mente, 550,000 procedimientos de este tipo, con una tasa
de mortalidad de 0.4%.
1
Los abordajes más frecuentes para
la extracción del útero son el abdominal y el vaginal. En
1989 apareció la primera descripción de Reich de la his-
terectomía laparoscópica;
2 a partir de entonces el abordaje
laparoscópico ha experimentado una aplicación creciente
a un grado tal que en algunos centros del mundo es la vía
más utilizada.
3 En México no existe información que permita deter-
minar el número y la proporción de cada una de las vías
de abordaje empleadas en la histerectomía. En nuestro
hospital, desde 1990, existía la práctica de la histerectomía
vaginal asistida por laparoscopia. Fue a partir de octubre
de 2008 que comenzamos a realizar la histerectomía total
laparoscópica, lo que permitió aumentar la experiencia de
los cirujanos en el procedimiento quirúrgico. En el periodo
comprendido entre octubre de 2008 y julio de 2011 se
realizaron en nuestro hospital 5,217 histerectomías por
patología benigna, de las que 4,143 (79.4%) fueron por
vía abdominal, 923 (17.7%) por vía vaginal y 151 (2.9%)
por laparoscopia.
El objetivo de este trabajo es describir los resultados
obtenidos en las pacientes a quienes se hizo histerecto-
mía total laparoscópica como tratamiento de la patología
uterina benigna y analizar comparativamente los estudios
publicados en México y en otros países.

MATERIAL Y MÉTODO
Estudio retrospectivo, longitudinal y descriptivo efectuado
mediante la recopilación de datos de los expedientes clíni-
cos de las pacientes a quienes se realizó histerectomía total
por laparoscopia entre el 1 de octubre de 2008 y el 31 de
julio de 2011 en la Unidad Médica de Alta Especialidad
número 23 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Las variables obtenidas de los expedientes clínicos se
agruparon de la siguiente manera:
•Prequirúrgicas:
edad, índice de masa corporal
(IMC) e indicación quirúrgica.
•Transquirúrgicas:
tiempo de la cirugía, cantidad de
sangrado, tasa de conversión a cirugía abierta y peso
de las piezas quirúrgicas.
•Posquirúrgicas:
evolución posquirúrgica durante la
hospitalización y días de hospitalización.
•Complicaciones:
a) Mayores:
hemorragia, lesión advertida durante la
cirugía del intestino o uréter y formación de fístu-
las ureterales o vesicales, readmisión hospitalaria o
reintervención quirúrgica por absceso pélvico o san-
grado activo.
b) Menores:
fiebre y lesión vesical con reparación
transquirúrgica.
RESULTADOS
Se realizaron 151 histerectomías totales por laparoscopia;
la edad media de la población fue 42.5 años (con límites
de 30 y 56años); el IMC promedio fue de 25.8 (18-37). La
indicación quirúrgica más frecuente fue miomatosis uteri
-na en 121 casos (80.1%) seguida por hemorragia uterina
anormal en 25 casos (16.5%), endometriosis en dos casos
(1.3%) y otras causas en tres casos (1.9%).
Entre los resultados transquirúrgicos se encuentra un
tiempo quirúrgico promedio de 140.3 minutos (70-275 mi-
nutos); se cuantificó que el sangrado total fue de 131 mL
(50-400mL); hubo conversión a cirugía abierta en cinco
casos (3.3%). La decisión de conversión a cirugía abierta
se tomó inmediatamente al realizar la primera visualiza-
ción endoscópica en cuatro casos por encontrar miomas
de grandes elementos que dificultarían llevar a cabo el
procedimiento laparoscópico, y en un caso fue durante el
procedimiento quirúrgico por dificultades técnicas debido
a la falla del instrumental. En tres casos (1.98%) ocurrió
una lesión vesical advertida que se reparó inmediatamente
durante el procedimiento. No se reportó ningún caso de
lesión intestinal. El peso promedio de las piezas quirúr-
gicas analizadas fue de 210g (50-650g).
La evolución posquirúrgica inmediata fue en un tiempo
promedio de hospitalización de 1.4 días (1-7 días).
La principal causa de prolongación del tiempo de hospitalización
fue: fiebre en cinco casos (3.3%). Las complicaciones
posquirúrgicas tardías fueron: formación de fístula uretero-
vaginal en cuatro casos (2.6%), fístula vésico-vaginal en
dos casos (1.3%) y fístula vésico-uretero-vaginal en un
caso (0.66%). En un caso (0.66%) se infectó la cúpula
vaginal que ameritó la hospitalización de la paciente dos
semanas después de la cirugía y evolucionó de forma
satisfactoria con antibióticos.
DISCUSIÓN
Desde su primera descripción, la histerectomía por laparos-
copia ofrece ventajas bien establecidas en comparación con
la técnica abierta por vía abdominal, como la reducción de
la cantidad de sangrado, del dolor posoperatorio, del tiem-
po de hospitalización y menor tiempo de incorporación
a las actividades cotidianas, disminución de los costos
económicos y mejores resultados estéticos. Sin embargo,
el tiempo quirúrgico es mayor; 4 además, el acceso a esta
técnica es aún limitado para la mayoría de la población que
la requiere, principalmente por la necesidad de contar con
equipo técnico adecuado y al reducido número de cirujanos
capacitados para realizar el procedimiento. Otra desventaja
es la necesidad de una curva de aprendizaje más larga por
parte de los cirujanos para optimizar los resultados.
En México son pocos los estudios que reportan la ex-
periencia y los resultados al efectuar el procedimiento.
5,6,7
En nuestro estudio encontramos que los resultados de las
variables estudiadas son similares a los publicados en
otros centros de México y el mundo, con excepción de las
lesiones a las vías urinarias en la que nuestra incidencia
es mayor (Cuadro 1).
8,9,10
Las lesiones a la vía urinaria sucedieron en 10 casos
(6.62%). En tres casos (1.98%) fueron lesiones vesicales
advertidas durante el procedimiento quirúrgico, reparadas
inmediatamente por vía laparoscópica sin complicaciones
agregadas y evolución satisfactoria. En siete casos (4.63%)
se formaron fístulas urinarias; el diagnóstico de los siete
casos se realizó en los primeros 14 días posteriores a la
cirugía y corresponde a lesiones térmicas por extensión a
las vías urinarias por el uso de energía monopolar o bipolar,
lo que también está descrito en otros estudios, como la
causa más frecuente de lesiones de las vías urinarias.
11
De las pacientes con formación de fístulas,
seis casos se valoraron y trataron posteriormente en el servicio de Urología

Cuadro 1
  Resultados de las investigaciones sobre la aplicación de histerectomía total laparoscópica
                                Murillo y col.   Morgan y col.   Ayala y col.   Hoffman y col.     Cipullo y col.    Bonilla y col.      UMAE núm. 23
Número de casos            204                   87                 198                    108                   157                       511                 151
 Edad (años)              43.9 (25-71)           39.08           41.8 (34-66)      45.5 (28-63)       50.25                      44               42.5 (30-56)
Indice de masa corporal
(kg/m2)                           NR                      29.5        29 (26.1-32.6)     27.5 (19.1-48.7)     27.6           28.7 (18.2-65.4)      25.8 (18-37)
Tiempo quirúrgico (min) 159.5 (30-358)    123       139.3 (75-225)    131 (70-300)           121.7                    NR              140.3 (70-275)
Sangrado (mL)               NR                       151        119 (50-350)       50 (10-400)              NR                        175              131 (50-400)
Lesión vesical n (%)     2 (0.98)              1 (1.14)          2 (1.01)              1 (0.9)               2(1.26)                  5(1)                   3 (1.98)
Peso del útero (g)          NR                       387           222 (90-860)      144 (49-900)          169                      225                210 (50-650)
Estancia hospitalaria (días)2.6                   0.8               2.3 (2-4)               1.25                    Nr                        1.3                  1.4 (1-7)
Lesiones ureterales y
Formación de fístulas n (%)1 (0.49)      1 (1.14)              0                          0                   1(0.63)                 1(0.2)                7 (4.6)
NR: No reportado
ginecológica de este hospital con evolución adecuada y en
un caso no se pudo continuar el seguimiento.
Al analizar esta mayor incidencia de lesiones urina-
rias se encontró que corresponde al periodo de la curva
de aprendizaje de los cirujanos que se adiestraron para
realizar este tipo de cirugía. Este fenómeno está descrito
en otros estudios publicados, en los que se menciona que
la mayor incidencia de lesiones urinarias sucede durante
los primeros años de realización de la histerectomía lapa-
roscópica; también se observa que la mayor incidencia de
lesiones se relaciona directamente con los cirujanos con
menor número de procedimientos realizados en compara-
ción con los cirujanos que acumulan más experiencia.
10,12. Por estocreemos que al fortalecer nuestra experiencia al
seguir efectuando el procedimiento quirúrgico en mayor
número de casos, mejorarán los resultados y disminuirán
las complicaciones.
Para nuestra institución, la histerectomía total lapa-
roscópica representa una buena opción terapéutica para
las mujeres derechohabientes porque la menor estancia
hospitalaria y la pronta recuperación en comparación con
la histerectomía total abdominal significa una disminu-
ción de los costos de atención hospitalaria y de los días
de incapacidad laboral de la paciente trabajadora.
CONCLUSIONES
La histerectomía total por laparoscopia es una opción tera-
péutica segura y eficaz para el tratamiento de la patología
uterina benigna. Es importante la adecuada selección de
las pacientes a quienes se realizará este procedimiento,
además de contar con la infraestructura adecuada y per-
sonal médico con la suficiente experiencia, para obtener
los mejores resultados. Consideramos que esta técnica
quirúrgica deberá realizarse cada vez con mayor frecuen-
cia porque sus beneficios están plenamente demostrados.

REFERENCIAS
1.Sutton C. Past, present and future of hysterectomy. J Minimally
Invasive Gynecol 2010;17:421-435.
2.Reich H, De Caprio J, Mac Glynn F. Laparoscopic hysterec-
tomy. J Gynecol Surg 1989;5:213.
3.Donnez O, Jadoul P, Squifflet J, Donnez J. A series of 3190
laparoscopic hysterectomies for benign disease from 1990 to
2006: evaluation of complications compared with vaginal and
abdominal procedures. BJOG 2009;116:492-500.
4.Neiboer T, Johnson N, Lethaby A, Tavender E, Curr E, Ga-
rry R, et al. Surgical approach to hysterectomy for benign
gynaecological disease (Review). Cochrane Database Syst
Rev 2009;CD003677.
5.Murillo IJM, Pedraza GLA, Aguirre OX, López GPE. Histerec-
tomía por laparoscopia : experiencia de 10 años en el Hospital
Español de México. Ginecol Obstet Mex 2007;75:667-677.
6.Morgan OF, López ZMA, Elorriaga GE, Soto PM, Lelevier
RH. Histerectomía total laparoscópica: complicaciones y
evolución clínica en una serie de 87 casos. Ginecol Obstet
Mex 2008;76:520-525.
7.Ayala-Yáñez R, Briones-Landa C, Anaya-Coeto H, Leroy-
López L, Zavaleta-Salazar R. Histerectomía total laparoscópi-
ca: estudio descriptivo de la experiencia institucional con 198
casos. Ginecol Obstet Mex 2010;78:605-611.
8.Hoffman C, Kennedy J, Borschel L, Burchette R, Kidd A. La-
paroscopic hysterectomy: The Kaiser Permanente San Diego
Experience. J Minimally Invasive Gynecol 2005;12:67-69.
9.Cipullo L, De Paoli S, Fasolino L, Fasolino A. Laparoscopic
total hysterectomy compared to total hysterectomy. JSLS
2009;13:370-375.
10.Bonilla D, Mains L, Rice J, Crawford B. Total laparoscopic hys-
terectomy: our 5-year experience (1998-2002). The Ochsner
Journal 2010;10:8-12.
11.Janssen P, Brolmann H, Huirne J. Recommendations to pre-
vent urinary tract injuries during laparoscopic hysterectomy:
a systematic Delphi procedure among experts. J Minimally
Invasive Gynecol 2011;18: 314-321.
12.Makinen J, Johansson J, Tomás C, Tomás E, et al. Morbidity
of 10,110 hysterectomies by type of approach. Hum Reprod
2001;16:1473-1478.