lunes, 7 de abril de 2014

Histerectomía total laparoscópica: resultados en un hospital de tercer nivel de atención.

René Cortés Flores,* Ernesto Arnoldo López Vera,* Óscar Ignacio Hortiales Laguna,*
José Luis Ramírez Reyna,* Óscar Armando González Díaz,* Luis Fernando Ramírez Sánchez**

RESUMEN
Antecedentes:
la histerectomía total laparoscópica es una alternativa de aplicación creciente en el tratamiento quirúrgico de las afec-
ciones uterinas.
Objetivo:
describir los resultados obtenidos en las pacientes a quienes se realizó histerectomía total laparoscópica como tratamiento de
la patología uterina benigna.
Material y método:
estudio descriptivo, longitudinal y retrospectivo efectuado en 151 pacientes a quienese se realizó histerectomía total
laparoscópica entre octubre de 2008 y julio de 2011.
Resultados:
la edad promedio de la población fue de 42.5
años (30 y 56años); el índice de masa corporal promedio, 25.8 kg/m2(18-37kg/m2). La indicación quirúrgica más frecuente fue miomatosis uterina en 121 casos (80.1%). El tiempo quirúrgico promedio fue de 140.3 minutos (70-275 minutos), sangrado
total promedio de 131 mL (50-400 mL) y 3 casos (1.98%) de lesión
vesical advertida. La evolución posquirúrgica inmediata transcurrió en 1.4 días (1-7
días) de hospitalización. Las complicaciones posquirúrgicas tardías fueron:
formación de fístulas en las vías urinarias en siete casos (4.63%); en un caso (0.66%) se infectó la cúpula vaginal. El peso promedio de
las piezas quirúrgicas fue de 210 g (50-650 g).
Conclusiones:
la histerectomía total por laparoscopia es una adecuada opción terapéutica. Consideramos que una selección cuidadosa
de la paciente es fundamental para obtener los mejores resultados.
Palabras clave:
histerectomía laparoscópica, indicaciones, complicaciones.

*Médico adscrito al servicio de Endoscopía Ginecológica.
**Residente de primer año de Biología de la Reproducción
Humana y Endoscopía Ginecológica.
Unidad Médica de Alta Especialidad número 23, Instituto
Mexicano del Seguro Social, Monterrey, Nuevo León, México.
Correspondencia: Dr. René Cortés Flores. Hidalgo 2480, Monterrey
64060, NL. Correo electrónico: drcortesgyn@yahoo.com.mx
Recibido: 7 de diciembre 2011. Aceptado: 8 de marzo 2012.
Este artículo debe citarse como: Cortés-Flores R, López-Vera
EA, Hortiales-Laguna OI, Ramírez-Reyna JL, González-Díaz OA,
Ramírez-Sánchez LF.
HisterectomÍa total laparoscópica: resultados
en un hospital de tercer nivel de atención. Ginecol Obstet Mex
2012;80(5):327-331

La histerectomía es una de las cirugías más frecuen-
tes en mujeres en edad adulta. Se estima que en
Estados Unidos se realizan cada año, aproximada-
mente, 550,000 procedimientos de este tipo, con una tasa
de mortalidad de 0.4%.
1
Los abordajes más frecuentes para
la extracción del útero son el abdominal y el vaginal. En
1989 apareció la primera descripción de Reich de la his-
terectomía laparoscópica;
2 a partir de entonces el abordaje
laparoscópico ha experimentado una aplicación creciente
a un grado tal que en algunos centros del mundo es la vía
más utilizada.
3 En México no existe información que permita deter-
minar el número y la proporción de cada una de las vías
de abordaje empleadas en la histerectomía. En nuestro
hospital, desde 1990, existía la práctica de la histerectomía
vaginal asistida por laparoscopia. Fue a partir de octubre
de 2008 que comenzamos a realizar la histerectomía total
laparoscópica, lo que permitió aumentar la experiencia de
los cirujanos en el procedimiento quirúrgico. En el periodo
comprendido entre octubre de 2008 y julio de 2011 se
realizaron en nuestro hospital 5,217 histerectomías por
patología benigna, de las que 4,143 (79.4%) fueron por
vía abdominal, 923 (17.7%) por vía vaginal y 151 (2.9%)
por laparoscopia.
El objetivo de este trabajo es describir los resultados
obtenidos en las pacientes a quienes se hizo histerecto-
mía total laparoscópica como tratamiento de la patología
uterina benigna y analizar comparativamente los estudios
publicados en México y en otros países.

MATERIAL Y MÉTODO
Estudio retrospectivo, longitudinal y descriptivo efectuado
mediante la recopilación de datos de los expedientes clíni-
cos de las pacientes a quienes se realizó histerectomía total
por laparoscopia entre el 1 de octubre de 2008 y el 31 de
julio de 2011 en la Unidad Médica de Alta Especialidad
número 23 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Las variables obtenidas de los expedientes clínicos se
agruparon de la siguiente manera:
•Prequirúrgicas:
edad, índice de masa corporal
(IMC) e indicación quirúrgica.
•Transquirúrgicas:
tiempo de la cirugía, cantidad de
sangrado, tasa de conversión a cirugía abierta y peso
de las piezas quirúrgicas.
•Posquirúrgicas:
evolución posquirúrgica durante la
hospitalización y días de hospitalización.
•Complicaciones:
a) Mayores:
hemorragia, lesión advertida durante la
cirugía del intestino o uréter y formación de fístu-
las ureterales o vesicales, readmisión hospitalaria o
reintervención quirúrgica por absceso pélvico o san-
grado activo.
b) Menores:
fiebre y lesión vesical con reparación
transquirúrgica.
RESULTADOS
Se realizaron 151 histerectomías totales por laparoscopia;
la edad media de la población fue 42.5 años (con límites
de 30 y 56años); el IMC promedio fue de 25.8 (18-37). La
indicación quirúrgica más frecuente fue miomatosis uteri
-na en 121 casos (80.1%) seguida por hemorragia uterina
anormal en 25 casos (16.5%), endometriosis en dos casos
(1.3%) y otras causas en tres casos (1.9%).
Entre los resultados transquirúrgicos se encuentra un
tiempo quirúrgico promedio de 140.3 minutos (70-275 mi-
nutos); se cuantificó que el sangrado total fue de 131 mL
(50-400mL); hubo conversión a cirugía abierta en cinco
casos (3.3%). La decisión de conversión a cirugía abierta
se tomó inmediatamente al realizar la primera visualiza-
ción endoscópica en cuatro casos por encontrar miomas
de grandes elementos que dificultarían llevar a cabo el
procedimiento laparoscópico, y en un caso fue durante el
procedimiento quirúrgico por dificultades técnicas debido
a la falla del instrumental. En tres casos (1.98%) ocurrió
una lesión vesical advertida que se reparó inmediatamente
durante el procedimiento. No se reportó ningún caso de
lesión intestinal. El peso promedio de las piezas quirúr-
gicas analizadas fue de 210g (50-650g).
La evolución posquirúrgica inmediata fue en un tiempo
promedio de hospitalización de 1.4 días (1-7 días).
La principal causa de prolongación del tiempo de hospitalización
fue: fiebre en cinco casos (3.3%). Las complicaciones
posquirúrgicas tardías fueron: formación de fístula uretero-
vaginal en cuatro casos (2.6%), fístula vésico-vaginal en
dos casos (1.3%) y fístula vésico-uretero-vaginal en un
caso (0.66%). En un caso (0.66%) se infectó la cúpula
vaginal que ameritó la hospitalización de la paciente dos
semanas después de la cirugía y evolucionó de forma
satisfactoria con antibióticos.
DISCUSIÓN
Desde su primera descripción, la histerectomía por laparos-
copia ofrece ventajas bien establecidas en comparación con
la técnica abierta por vía abdominal, como la reducción de
la cantidad de sangrado, del dolor posoperatorio, del tiem-
po de hospitalización y menor tiempo de incorporación
a las actividades cotidianas, disminución de los costos
económicos y mejores resultados estéticos. Sin embargo,
el tiempo quirúrgico es mayor; 4 además, el acceso a esta
técnica es aún limitado para la mayoría de la población que
la requiere, principalmente por la necesidad de contar con
equipo técnico adecuado y al reducido número de cirujanos
capacitados para realizar el procedimiento. Otra desventaja
es la necesidad de una curva de aprendizaje más larga por
parte de los cirujanos para optimizar los resultados.
En México son pocos los estudios que reportan la ex-
periencia y los resultados al efectuar el procedimiento.
5,6,7
En nuestro estudio encontramos que los resultados de las
variables estudiadas son similares a los publicados en
otros centros de México y el mundo, con excepción de las
lesiones a las vías urinarias en la que nuestra incidencia
es mayor (Cuadro 1).
8,9,10
Las lesiones a la vía urinaria sucedieron en 10 casos
(6.62%). En tres casos (1.98%) fueron lesiones vesicales
advertidas durante el procedimiento quirúrgico, reparadas
inmediatamente por vía laparoscópica sin complicaciones
agregadas y evolución satisfactoria. En siete casos (4.63%)
se formaron fístulas urinarias; el diagnóstico de los siete
casos se realizó en los primeros 14 días posteriores a la
cirugía y corresponde a lesiones térmicas por extensión a
las vías urinarias por el uso de energía monopolar o bipolar,
lo que también está descrito en otros estudios, como la
causa más frecuente de lesiones de las vías urinarias.
11
De las pacientes con formación de fístulas,
seis casos se valoraron y trataron posteriormente en el servicio de Urología

Cuadro 1
  Resultados de las investigaciones sobre la aplicación de histerectomía total laparoscópica
                                Murillo y col.   Morgan y col.   Ayala y col.   Hoffman y col.     Cipullo y col.    Bonilla y col.      UMAE núm. 23
Número de casos            204                   87                 198                    108                   157                       511                 151
 Edad (años)              43.9 (25-71)           39.08           41.8 (34-66)      45.5 (28-63)       50.25                      44               42.5 (30-56)
Indice de masa corporal
(kg/m2)                           NR                      29.5        29 (26.1-32.6)     27.5 (19.1-48.7)     27.6           28.7 (18.2-65.4)      25.8 (18-37)
Tiempo quirúrgico (min) 159.5 (30-358)    123       139.3 (75-225)    131 (70-300)           121.7                    NR              140.3 (70-275)
Sangrado (mL)               NR                       151        119 (50-350)       50 (10-400)              NR                        175              131 (50-400)
Lesión vesical n (%)     2 (0.98)              1 (1.14)          2 (1.01)              1 (0.9)               2(1.26)                  5(1)                   3 (1.98)
Peso del útero (g)          NR                       387           222 (90-860)      144 (49-900)          169                      225                210 (50-650)
Estancia hospitalaria (días)2.6                   0.8               2.3 (2-4)               1.25                    Nr                        1.3                  1.4 (1-7)
Lesiones ureterales y
Formación de fístulas n (%)1 (0.49)      1 (1.14)              0                          0                   1(0.63)                 1(0.2)                7 (4.6)
NR: No reportado
ginecológica de este hospital con evolución adecuada y en
un caso no se pudo continuar el seguimiento.
Al analizar esta mayor incidencia de lesiones urina-
rias se encontró que corresponde al periodo de la curva
de aprendizaje de los cirujanos que se adiestraron para
realizar este tipo de cirugía. Este fenómeno está descrito
en otros estudios publicados, en los que se menciona que
la mayor incidencia de lesiones urinarias sucede durante
los primeros años de realización de la histerectomía lapa-
roscópica; también se observa que la mayor incidencia de
lesiones se relaciona directamente con los cirujanos con
menor número de procedimientos realizados en compara-
ción con los cirujanos que acumulan más experiencia.
10,12. Por estocreemos que al fortalecer nuestra experiencia al
seguir efectuando el procedimiento quirúrgico en mayor
número de casos, mejorarán los resultados y disminuirán
las complicaciones.
Para nuestra institución, la histerectomía total lapa-
roscópica representa una buena opción terapéutica para
las mujeres derechohabientes porque la menor estancia
hospitalaria y la pronta recuperación en comparación con
la histerectomía total abdominal significa una disminu-
ción de los costos de atención hospitalaria y de los días
de incapacidad laboral de la paciente trabajadora.
CONCLUSIONES
La histerectomía total por laparoscopia es una opción tera-
péutica segura y eficaz para el tratamiento de la patología
uterina benigna. Es importante la adecuada selección de
las pacientes a quienes se realizará este procedimiento,
además de contar con la infraestructura adecuada y per-
sonal médico con la suficiente experiencia, para obtener
los mejores resultados. Consideramos que esta técnica
quirúrgica deberá realizarse cada vez con mayor frecuen-
cia porque sus beneficios están plenamente demostrados.

REFERENCIAS
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Invasive Gynecol 2010;17:421-435.
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6.Morgan OF, López ZMA, Elorriaga GE, Soto PM, Lelevier
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Mex 2008;76:520-525.
7.Ayala-Yáñez R, Briones-Landa C, Anaya-Coeto H, Leroy-
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8.Hoffman C, Kennedy J, Borschel L, Burchette R, Kidd A. La-
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2001;16:1473-1478.

martes, 4 de febrero de 2014

Colecistectomía laparoscópica en el embarazo. Experiencia de cinco años en el Hospital Español de México y revisión de la bibliografía

Artículo Original
Ginecol Obstet Mex 2011;79(4):200-205
Ana Isabel Hernández Estrada,* Xavier Aguirre Osete,** Leonel Alfonso Pedraza González***
Nivel de evidencia: II-2
RESUMEN
Antecedentes: las enfermedades biliares son la segunda causa de dolor abdominal agudo durante el embarazo. La vía quirúrgica más utilizada para el tratamiento de la colecistitis aguda en mujeres embarazadas es la laparoscópica. Algunos aspectos han hecho que este abordaje, durante la gestación, sea motivo de controversia.
Objetivos: analizar las ventajas y complicaciones materno-fetales de la colecistectomía laparoscópica durante el embarazo y comparar los resultados con los de la bibliografía médica.
Material y método: estudio retrospectivo, transversal y descriptivo (serie de casos). Se revisaron los casos de colecistectomía laparos- cópica y embarazo de 2005 a 2009 del Hospital Español de México. Se obtuvieron los siguientes datos: edad materna, edad gestacional, datos clínicos, departamento médico que realizó el diagnóstico, técnica de entrada a la cavidad abdominal, monitorización de presión de CO2 para neumoperitoneo, complicaciones peri y postoperatorias, prescripción de tocolíticos y otros medicamentos durante la estancia hospitalaria, morbilidad y mortalidad materna y perinatal, días de estancia hospitalaria, seguimiento postintervención en el consultorio. Comparación de los resultados con los de la bibliografía.
Resultados: se realizaron 10 colecistectomías laparoscópicas a pacientes embarazadas. La incidencia fue de 1 por cada 995. Todos los casos los diagnosticaron médicos del departamento de Cirugía General del Hospital Español, igual que los procedimientos quirúrgicos. Los límites de edad gestacional fueron 15 y 25 semanas. Dos pacientes tuvieron amenaza de parto pretérmino a las 35 semanas de gestación. No hubo pérdida gestacional, muerte fetal ni materna.
Conclusiones: nuestros resultados coinciden con lo reportado en la bibliografía, lo que confirma que la colecistectomía laparoscópica es una opción terapéutica segura en mujeres embarazadas, con morbilidad materno fetal mínima.
Palabras clave: colecistectomía, laparoscopia, embarazo.
ABSTRACT
Background: Biliary pathology is the second cause of abdominal acute pain during pregnancy. The surgical approach most often used for the treatment of acute cholecystitis during pregnancy is laparoscopy. Some aspects have made this approach during pregnancy controversial. Objectives: To analyze the maternal-fetal benefits and complications of laparoscopic cholecystectomy during pregnancy and compare these results with the medical literature.
Material and Methods: It is a retrospective, transverse study. Laparoscopic cholecystectomy cases and pregnancy from 2005 to 2009 at Hospital Español de Mexico city were reviewed. The following information was obtained: maternal age, gestational age, signs and symptoms, medical department that made the diagnosis, the laparoscopic entry techniques, the monitoring of CO2 for the pressure of pneumoperitoneum, the complications in the peri and postoperatory state, the use of tocolytics medication and other medicines in the hospital stay, maternal and perinatal morbi-morbility, days of hospitable stay, follow-up surgical postintervention in the office. We did a comparation of our results with the medical literature.
Results: 10 laparoscopic cholecystectomies were performed. Gestational ages were from 15 to 25 weeks. The incidence was 1:995. All the cases were diagnosed by doctors of the department of general surgery, and also the surgeries. 2/10 patients were in preterm delivery risk at 35 weeks of gestation. There was not any fetal loss or maternal death.
Conclusions: Our results are similar with the literature research, and we confirm that laparoscopic cholecystectomy is a safe therapeutic option for gravid patients, which has minimal fetal-maternal morbidity.
Key words: Cholecystectomy, laparoscopy, pregnancy. 
 
* Médico Ginecoobstetra.
** Jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia.
*** Médico adscrito al servicio de Ginecología y Obstetricia.

Hospital Español de México.
Correspondencia: Dra. Ana Isabel Hernández Estrada. Ejército Nacional 650 esquina Musset 6o piso, colonia Polanco. México 11550, DF. Correo electrónico: isabelher@netscape.net Recibido: 13 de julio, 2010. Aceptado: marzo, 2011.
Este artículo debe citarse como: Hernández-Estrada AI, Aguirre- Osete X, Pedraza-González LA. Colecistectomía laparoscópica en el embarazo. Experiencia de cinco años en el Hospital Espa- ñol de México y revisión de la bibliografía. Ginecol Obstet Mex 2011;79(4):200-205. 



El porcentaje de pacientes que durante el embarazo requieren intervención quirúrgica es entre 1 y 2 %.1 Sin embargo, en el curso del embarazo, cualquier padecimiento que requiera atención quirúrgica y no afecte 
el bienestar materno-fetal debe postergarse hasta el puer- perio. Sin embargo, existen condiciones en las que esto es imposible debido a la alta probabilidad de afectación materno-fetal, como: ictericia obstructiva, colecistitis aguda resistente a tratamiento médico y apendicitis aguda, entre otras.2
La enfermedad biliar, manifestada como colecistitis aguda, coledocolitiasis o pancreatitis biliar, es la segunda causa más frecuente de dolor abdominal agudo durante el embarazo. El dolor se origina por aumento del volumen residual de bilis vesicular y disminución del vaciamiento de la misma, por efecto de la progesterona. Los estrógenos contribuyen a la supersaturación de colesterol del líquido biliar y, por lo tanto, tiene efecto litogénico.3
La vía quirúrgica más utilizada durante el embarazo es la laparoscópica.
Existen aspectos del abordaje laparoscópico, durante un evento quirúrgico en el embarazo, que han hecho que
este procedimiento se considere una contraindicación absoluta, como: los efectos teóricos del neumoperitoneo sobre el feto, el campo visual y de trabajo disminuido por el tamaño uterino y la posibilidad de pérdida fetal. Sin embargo, la reciente y progresiva aparición de bibliografía al respecto sugiere que esta opción terapéutica es segura en la paciente embarazada.2
Deben tomarse en cuenta los cambios fisiológicos en los diferentes sistemas de la paciente embarazada para que la atención integral sea adecuada durante la cirugía laparoscópica. En los pulmones, por ejemplo, los cambios implican la reducción del CO2 arterial y alveolar de 30–32 mmHg, lo que puede alterar el riego útero-placentario debi- do a vasoconstricción de las arterias uterinas y decremento del flujo sanguíneo umbilical. Por lo tanto, la embarazada es propensa a la hipoxia e hipercapnia, incluso durante periodos breves de apnea.
Existen diversos elementos necesarios para efectuar un procedimiento laparoscópico adecuado, como la anestesia general.1
La técnica de acceso al abdomen en mujeres embara- zadas es motivo de controversia, aunque se han descrito complicaciones con cualquier técnica de entrada.2 Existen técnicas de inserción de aguja de Veress a través del sépti- mo espacio intercostal izquierdo o usando el ombligo como puerta de entrada, dirigiendo la aguja hacia el cuadrante superior derecho; puede recurrirse a sitios de punción alternativos, como el subxifoideo o el supraumbilical. Otra alternativa utilizada por muchos autores es la técnica de Hasson. También se ha sugerido la introducción de la aguja en alguno de los cuadrantes superiores, sobre la línea medioclavicular y 3 cm por debajo del margen costal.3,4
El neumoperitoneo con CO2 produce diversas alte- raciones que, teóricamente, podrían afectar el bienestar fetal, aunque no se ha demostrado que tenga efectos sig- nificativos en el recién nacido, siempre que la presión y duración estén limitadas.2 Al respecto, existe un estudio en modelo animal que demostró que el CO2 intraperitoneal produce acidosis fetal leve debido a la absorción sanguínea en la madre y la resultante hipercapnia. Los cambios en el pH fetal fueron notorios de 7.43 a 7.34, con presiones mayores de 15 mmHg de neumoperitoneo y reversibles con la hiperventilación materna. A pesar de los cambios en el pH, no se observaron modificaciones en la PaO2 fetal.2,5 Por tanto, el control de la acidosis materna es un parámetro que permite minimizar la acidosis fetal. Para su monitorización, la Society of American Gastro Endos- copic Surgeons recomienda las determinaciones seriadas de la presión arterial de CO2 durante el lapso que dure el neumoperitoneo.6
La probabilidad de aborto espontáneo durante el primer trimestre del embarazo es de 5% y aumenta a 8% con un evento quirúrgico; de la misma forma, la incidencia de parto prematuro es 5.13%, y se eleva a 7.47% si se in- terviene quirúrgicamente.1 Entonces, el trabajo conjunto del ginecoobstetra, cirujano y anestesiólogo constituye la clave del éxito en el cuidado perioperatorio de la embara- zada para intervención quirúrgica no obstétrica, unido al conocimiento de las modificaciones fisiológicas del emba- razo, las alteraciones farmacológicas que se ven durante el mismo y las enfermedades asociadas que pudieran existir.
MATERIAL Y MÉTODO
Estudio retrospectivo, transversal y descriptivo efectuado mediante la revisión de los expedientes de pacientes a quienes se realizó colecistectomía laparoscópica durante el embarazo, en los años de 2005 a 2009 en el Hospital Es- pañol de México. Se obtuvieron los siguientes datos: edad materna, edad gestacional, datos clínicos, departamento médico que realizó el diagnóstico y el procedimiento quirúrgico, técnica de entrada a la cavidad abdominal, monitorización de la presión de CO2 para neumoperitoneo, complicaciones peri y postoperatorias, prescripción de to- colíticos y medicamentos administrados durante la estancia hospitalaria, morbilidad y mortalidad materna y perinatal, días de estancia hospitalaria, seguimiento postintervención en el consultorio. Además, se realizó una revisión de la bibliografía médica para comparar los resultados.
RESULTADOS
Se realizaron 10 procedimientos de colecistectomía la- paroscópica durante el embarazo y ninguna conversión a laparotomía. Se corroboró el diagnóstico de litiasis vesicular mediante estudio histopatológico. Los límites de edad de las pacientes fueron: 22 y 35 años. Y los de la edad gestacional 15 y 25 semanas (Cuadros 1 y 2). El cuadro clínico se caracterizó por dolor abdominal, inicialmente difuso y luego localizado en el flanco derecho en las 10 pacientes. El segundo síntoma fueron náusea y vómito en ocho de ellas y a la exploración física se advirtieron signos
de Murphy (dolor en la línea media-clavicular derecha a la inspiración profunda) en todos los casos. Todos los diagnósticos los hicieron médicos del departamento de Cirugía General del Hospital Español, lo mismo que las colecistectomías laparoscópicas. El padecimiento actual tuvo una evolución de 24 horas a tres días o más en las 10 pacientes.
Los valores de la presión de CO2 para el neumoperi- toneo estuvieron entre 12 y 14 mmHg; la monitorización de la presión de CO2 fue continua y se obtuvieron valores entre 35 y 40 mmHg.
La técnica de entrada a la cavidad abdominal utilizada en todos los abordajes fue la abierta umbilical (Hasson), sin complicaciones durante la misma.
Los ginecoobstetras indicaron tocolíticos a 8 de 10 pacientes, en esquema de una dosis preoperatoria y otra postoperatoria. No se reportaron complicaciones peri o postoperatorias. Durante el postoperatorio también se indicaron analgésicos, antiespasmódicos y protectores de mucosa gástrica, por parte del cirujano. Los días de estan- cia hospitalaria fueron 3 a 4. El seguimiento obstétrico de las pacientes se hizo en el consultorio del ginecoobstetra y del procedimiento quirúrgico en el del cirujano. En el grupo observado hubo dos amenazas de parto pretérmino a las 35 semanas de gestación, con adecuada evolución y embarazo a término. (Cuadro 1) No hubo pérdida gesta- cional, muerte fetal, ni materna.
DISCUSIÓN
Alrededor de 4.5% de las mujeres embarazadas padecen colelitiasis asintomática y sólo 0.05% sufre colelitiasis sintomática. El 40% de las pacientes sintomáticas requerirá cirugía durante el embarazo. La incidencia de colecis-
Cuadro 1. Amenazas de parto pretérmino

Edad gestacional    Número     Complicaciones y manejo
15                                1            Una paciente con amenaza de parto pretérmino 
                                                  en la semana 35 revertida con tocolíticos
18                                 3

20                                 3
23                                 2            Una paciente con amenaza de parto pretérmino
                                                    revertida con tocolíticos y antibiótico
25                                 1
Cuadro 2. Límites de edad de las pacientes
Edad pacientes         Número
22                        1
25                        2
28                        4
32                        2
35                        1

tectomía es de 3-8 casos por cada 10,000 embarazadas.3 La colecistectomía es el procedimiento laparoscópico más practicado en mujeres embarazadas;7 el útero grávido
no interfiere en la visualización del campo quirúrgico. La incidencia de colecistectomía laparoscópica en el Hospital Español de México, en el periodo de cinco años, fue de 10 casos por cada 9,950 embarazadas, lo que arroja una tasa de 1:995, dato coincidente con lo reportado en la bibliografía internacional.
No se ha establecido una edad gestacional límite para

la realización de la colecistectomía laparoscópica, aunque su dificultad se incrementa con el aumento del volumen uterino, y se ha sugerido la semana 28 como el límite para recurrir a este abordaje.8 En nuestro hospital la mayor parte de los procedimientos se efectuó en el segundo tri- mestre; el límite mayor fue de 25 semanas de gestación, y no se realizó el procedimiento en pacientes durante el primer trimestre.
En el caso de la colecistitis, aún hay controversia en cuanto al tratamiento más indicado. Los resultados mues- tran que en la mayoría de los casos la terapia médica con antibióticos, líquidos intravenosos, succión nasogástrica, antiespasmódicos y analgésicos es suficiente y que los cuadros ceden en las primeras 48 horas. También está reportado que entre más temprano sucede el primer ataque durante el embarazo, el índice de recurrencia es cada vez mayor: 92% de recurrencia si sucede en el primer trimestre, 64% en el segundo y 44% en el tercero.3
En los expedientes revisados en nuestra institución, ocho de cada diez pacientes habían tenido cuadros de cólico biliar en el primer trimestre, con recurrencia en el segundo.
La cirugía debe considerarse para pacientes gestantes con colecistitis aguda, especialmente si la condición no mejora con el tratamiento conservador, cuando existe un deterioro del estado general, pancreatitis, ictericia obs- tructiva o cuadros repetidos de cólico biliar persistente. 
 
La colangiografía transoperatoria se ha vuelto una práctica común durante la colecistectomía laparoscópica, para descartar litos en la vía biliar. El riesgo de radiación en el segundo y tercer trimestre es bajo y existe la posi- bilidad de proteger al feto con un blindaje especial. Este tema es aún motivo de controversia, pues algunos autores aprueban su uso rutinario mientras otros, por el contrario, la indican sólo si existe sospecha clínica, bioquímica o ultrasonográfica de litos en el colédoco.3,7
La cirugía laparoscópica efectuada en las diez pacientes reportadas en este trabajo se debió a cólico biliar persisten- te, y en ningún caso se hizo colangiografía transoperatoria.
En cuanto a las técnicas de entrada al abdomen, en la bibliografía revisada sólo se utilizó el acceso cerrado en tres estudios9-11 y, en el resto de los grupos, predominó el acceso abierto.8,12,13 Entre las complicaciones reportadas durante el acceso cerrado estuvo la punción accidental del útero con la aguja de Veress, que pudo repararse por vía laparoscópica.9 En los diez procedimientos realizados en el Hospital Español se aplicó la técnica abierta, sin complicaciones.
Por lo que se refiere al neumoperitoneo, con base en la información disponible en la bibliografía y con el propósito de alterar mínimamente la fisiología fetal, es razonable re- comendar la disminución, al mínimo posible, de la presión de CO2 para neumoperitoneo entre 10-12 mmHg, igual que la duración del mismo, igual que la monitorización con- tinua de la presión de CO2, con el fin de mantener valores entre 30 y 40 mmHg.13 En nuestra institución, durante los procedimientos, se alcanzaron presiones para neumoperi- toneo de 14 mmHg, sin complicaciones intraoperatorias o postoperatorias, y monitorizaciones de la presión de CO2 de 35-40 mmHg.
Otra forma de realizar el neumoperitoneo en la lapa- roscopia es con óxido nitroso. Al evaluar las posibles alteraciones fetales y comparar CO2 con óxido nitroso, Hunter y su grupo reportaron acidosis respiratoria fetal durante el neumoperitoneo con CO2 pero no con óxido nitroso. Las anormalidades fetales hemodinámicas (ta- quicardia e hipertensión) se apreciaron y atribuyeron a la hipercarbia fetal; esto último se revierte manteniendo una ligera alcalosis respiratoria materna. Sin embargo, este gas es volátil y, por tanto, no ha tenido aceptación en este procedimiento.3
Para evitar las dificultades relacionadas con el CO2 du- rante el embarazo, algunos autores han propuesto emplear
una técnica laparoscópica sin gas utilizando dispositivos mecánicos para elevar la pared abdominal. Este tipo de procedimiento produce mayor traumatismo a los tejidos y menor visualización del campo operatorio, mayor tiempo quirúrgico y aumento del riesgo de complicaciones; por esto no se recomienda su uso.14,15 Son pocos los estudios al respecto y en el Hospital Español no se cuenta con experiencia en estas dos últimas formas descritas para el neumoperitoneo.
Debe considerarse la viabilidad fetal y vigilar estrecha- mente la frecuencia cardiaca fetal y la actividad uterina antes y después de la operación. El monitoreo fetal in- traoperatorio también lo han propuesto algunos autores; sin embargo, se carece de estudios comparativos que demuestren que mejora el resultado fetal. De acuerdo con el American College of Obstetricians and Gynecologists, esta decisión debe individualizarse.7
En los procedimientos realizados en nuestro hospital la vigilancia se efectuó con la monitorización de la frecuencia cardiaca fetal en el preoperatorio y postoperatorio.
En cuanto al tratamiento postoperatorio con tocolíticos, la utilización profiláctica de estos fármacos no está indi- cada6 y su administración debe hacerse siguiendo criterios obstétricos; es decir, cuando existe dinámica uterina y riesgo de parto prematuro. En los expedientes revisados en la institución, en ochos casos se hizo administración profiláctica de tocolíticos, una dosis preoperatoria y una dosis postoperatoria. Sin embargo, en las pacientes con amenaza de parto pretérmino no se administraron estos medicamentos. Las edades gestacionales en las que se realizó el procedimiento fueron la semanas 20 y 23.
Por lo que se refiere a la morbilidad y mortalidad fetal, la colecistectomía se asocia con 4% de aborto u óbito, pero esta cifra alcanza 60% en caso de pancreatitis biliar, condiciones extremadamente graves para la madre y mortales para el feto.15 En la institución no hubo estas complicaciones y los recién nacidos pesaron entre 2,800 y 3,200 gramos.
La incidencia de parto pretérmino después de la cole- cistectomía por laparoscopia, reportada por Affleck y su grupo8 fue de 15%; nuestra incidencia de amenaza de parto pretérmino es de dos por cada diez pacientes y ninguna tuvo parto prematuro.
La posible repercusión de la cirugía laparoscópica en el resultado perinatal la han evaluado Reedy y Kallen con datos del Swedish Health Registry de 1973 a 1993.15 Estos autores compararon el resultado perinatal de 2,233 lapa- roscopias y 2,491 laparotomías en pacientes con embarazo único entre la cuarta y vigésima semanas. La mayor parte de las cirugías se realizó durante el primer trimestre. El resultado perinatal de todas las pacientes operadas (lapa- roscópica o abierta) se comparó con todas las pacientes del registro. Si bien existe mayor riesgo de bajo peso al nacer, parto prematuro y restricción del crecimiento intrauterino en el grupo de embarazadas operadas, en comparación con las que no se operan, no se encontraron diferencias en la tasa de malformaciones, abortos u óbito al comparar ambos grupos. No se encontraron diferencias significativas en la tasa de malformaciones o resultado perinatal al comparar ambas vías de abordaje. Sin embargo, existe mayor mor- bilidad perinatal reportada en las pacientes embarazadas que se operan, lo que se atribuye al padecimiento de base y a las condiciones de la cirugía, que al acto quirúrgico o anestésico en sí.15
CONCLUSIONES
La incidencia de colecistectomía reportada en la biblio- grafía es de 3-8 por cada 10,000 embarazadas, lo que coincide con la tasa reportada en la casuística de nuestro hospital. En la actualidad, la cirugía laparoscópica no sólo se ha mostrado segura durante el embarazo, sino que ha permitido a los cirujanos especializados tratar casos más complejos durante el segundo y tercer trimestres del embarazo. Aunque no se ha descrito un límite de edad gestacional para la realización del procedimiento, se ha sugerido la semana 28, y en nuestro hospital el límite mayor fue de 25 semanas de gestación. La cirugía debe considerarse en las pacientes gestantes con colecistitis aguda, sobre todo si su situación no mejora con el tra- tamiento conservador, porque la recurrencia del cuadro tiene una incidencia alta.
Nuestra incidencia de amenaza de parto pretérmino es de 2 de cada 10 pacientes y ninguna de ellas tuvo parto prematuro, lo que no coincide con la bibliografía pues está reportado 15% de incidencia de parto pretérmino; se desconoce si el factor de administración de medicamen- tos tocolíticos profiláctico disminuyó tal porcentaje. La mortalidad fetal se relaciona con la gravedad del cuadro clínico, el retraso en el diagnóstico y la etapa de gestación, y no con la presencia o ausencia de CO2 intraperitoneal.
La colecistectomía laparoscópica en la paciente gestante es una técnica eficaz y segura y aporta todos los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva.
Reconocimientos
Al grupo de médicos del servicio de Cirugía General del Hospital Español de México: Armando Baqueiro Cendón, Jorge Fernández Álvarez, José Manuel Gómez López y Francisco Terrazas Espitia por el envío de la información clínica. Al Dr. Luis Alonso Sánchez, por la obtención de la información.
REFERENCIAS
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martes, 22 de febrero de 2011

HISTEROSCOPIA DE CONSULTORIO PARA LA EXTRACCIÓN DE DISPOSITIVO INTRAUTERINO. REVISIÓN DE LA BIBLIOGRAFÍA.

Artículo de revisión.
Ginecol Obstet Mex 2009;77(4):199-203
José Alanís Fuentes* Marco Antonio Amoroso Hernández**

* Jefe de Salud Reproductiva.
** Alumno del Diplomado de Histeroscopia.
Hospital General Dr. Manuel Gea González. Secretaría de
Salud.
Correspondencia: Dr. José Alanís Fuentes. Hospital General Dr.
Manuel Gea González. Calzada de Tlalpan 4800, colonia Sector
XVI, CP 14080, México, DF.
Correo electrónico: josealanisfuentes@yahoo.com.mx
Recibido: mayo, 2008. Aceptado: febrero, 2009.
Este artículo debe citarse como: Alanís FJ, Amoroso HMA.
Histeroscopia de consultorio para la extracción del dispositivo
intrauterino. Revisión de la bibliografía. Ginecol Obstet Mex
2009;77(4):199-203.

Nivel de evidencia: III

RESUMEN

Objetivo: revisar la bibliografía relacionada con las técnicas histeroscópicas como herramientas diagnósticas y terapéuticas ambulatorias
para la extracción de cuerpos extraños en pacientes con dispositivo intrauterino.
Metodología: se realizó una búsqueda electrónica en las principales bases de datos con términos de búsqueda: histeroscopia y dispositivo
intrauterino en artículos relacionados con la extracción de dispositivos intrauterinos mediante histeroscopia.
Resultados: los dispositivos intrauterinos perdidos o traslocados son problemas frecuentes debidos a la popularidad del método. La
importancia del diagnóstico oportuno estriba en evitar consecuencias debidas a la inadecuada posición del dispositivo que induzcan un
embarazo no deseado, sangrados genitales o lesiones a órganos vecinos, como intestino y vejiga. Con la valoración mediante ultrasonido
o rayos X, o ambos, pueden localizarse dispositivos, normando la conducta terapéutica que en la mayoría de los casos será histeroscópica,
la cual se realizará de forma ambulatoria (en consultorio), sin anestesia y con muy baja morbilidad para la paciente o, bien, en forma
combnada con otros métodos, como son la laparoscopia en el quirófano cuando así esté indicado.
Conclusiones: la histeroscopia es un procedimiento efectivo para recuperar dispositivos intrauterinos ocultos o cuerpos extraños en
pacientes adecuadamente seleccionadas.
Palabras clave: histeroscopia, DIU, cuerpos extraños, dispositivo intrauterino.

ABSTRACT

Objective: Literature review of the current techniques of Hysteroscopy as the best ambulatory tool for recovery of transmigrated foreign
bodies in users of Intrauterine Devices (IUDs).
Method: We browsed electronic databases from 1970 to 2008 using the search terms
“hysteroscopy”, “intrauterine device, with the related articles we made a bibliographic review.
Results: Several authors report the benefits of hysteroscopy for the diagnosis and treatment of intrauterine foreign bodies in IUD users,
results showed that hysteroscopy provides a cheaper and easier method for this purpose. Lost or migrated Intrauterine Devices (IUDs)
cause frequent problems due to the popularity of the contraceptive method. The importance of timely diagnosis lies in the fact of its possible
consequences such as unplanned pregnancy, genital bleeding and damage to adjacent organs. With appropriate evaluation is possible to
identify the IUD and offer to the patient the best strategy of treatment with office hysteroscopy.
Conclusions: Hysteroscopy is proposed as a useful and effective procedure in diagnosis and treatment of lost IUD.
Key words: Hysteroscopy, intrauterine strange body, intrauterine device (IUD)

RÉSUMÉ

Objectif: Revue de littérature des techniques actuelles de Hystéroscopie ambulatoire comme le meilleur outil pour la récupération de corps
étrangers dans le transmigrated utilisateurs de dispositifs intra-utérins (DIU).
Méthode: Nous avons consulté les bases de données électroniques, de 1970 à 2008 en utilisant les termes de recherche
“Hystéroscopie”, “dispositif intra-utérin, avec les articles, nous avons fait une étude bibliographique.
Résultats: Plusieurs auteurs rapportent les avantages de l’hystéroscopie dans le diagnostic et le traitement des corps étrangers intrautérine
dans utilisatrices de DIU, les résultats ont montré que l’hystéroscopie fournit une méthode moins coûteuse et plus facile à cette
fin. Lost ou migré Intrauterine Devices (DIU) provoquent souvent des problèmes en raison de la popularité de la méthode contraceptive.

RESUMO
Objectivo: Literatura de revisão das actuais técnicas de Histeroscopia como a melhor ferramenta para a recuperação de ambulatório
transmigrated corpos estranhos em usuários de Intrauterine Devices (IUDs).
Método: Foi pesquisado bases de dados electrónicas a partir de 1970 a 2008 usando os termos de pesquisa
“Histeroscopia”, “dispositivo intrauterino, com os artigos relacionados, fizemos uma revisã bibliográica.
Resultados: Vários autores relatam os benefícios da histeroscopia para o diagnóstico e tratamento de corpos estranhos intra no DIU
usuários, os resultados mostraram que a histeroscopia fornece um método mais barato e mais fácil para o efeito. Perdeu ou migraram
Intrauterine Devices (IUDs) causam problemas frequentes devido à popularidade do método contraceptivo. A importância do diagnóstico
atempado reside no fato de suas possíveis conseqüências, como gravidez não planejada, sangramento genital e danos a órgãos adjacentes.
Com uma avaliação adequada é possível identificar o DIU e oferecer ao paciente a melhor estratégia de tratamento com escritório
histeroscopia.
Conclusões: A histeroscopia é proposto como um processo útil e eficaz no diagnóstico e tratamento de perda de DIU.
Palavras-chave: Histeroscopia, intra corpo estranho, dispositivo intrauterino (DIU)


La histeroscopia constituye una herramienta
diagnóstica y terapéutica sumamente útil para el
tratamiento de las afecciones uterinas endocavitarias
benignas.1 La primera histeroscopia diagnóstica y
quirúrgica la efectuó Pantaleoni en 1869, con la exéresis
de un pólipo en una mujer posmenopáusica.1,2 Tuvieron
que pasar más de 100 años para que se reconociera la importancia
de la histeroscopia y su desarrollo se favoreció
gracias a los avances tecnológicos en los sistemas ópticos
que permitieron una observación más satisfactoria de la
cavidad uterina.6
Desde mediados del decenio de 1980, la histeroscopia
se ha convertido es un instrumento poderoso para la observación
del canal endocervical y de la cavidad uterina.
Cuenta, además, con un canal operatorio integrado para
realizar procedimientos operatorios, como la biopsia
dirigida.2,5
A pesar de las ventajas que han demostrado las técnicas
endoscópicas en urología y ginecología, apenas un porcentaje
mínimo de ginecólogos utilizan la histeroscopia
de consultorio para evaluar las enfermedades intrauterinas.
8 Se estima que en Estados Unidos sólo 15% de los
ginecólogos efectúan en forma rutinaria la histeroscopia
de consultorio, lo cual puede deberse al desconocimiento
de las ventajas de ésta, a la falta capacitación, al desconocimiento
de las técnicas endoscópicas o al elevado costo
del equipo. Por lo anterior, aún son muy pocos los centros
que la realizan.7,8

METODOLOGÍA

Se realizó una búsqueda electrónica en diversas bases de
con las palabras clave: histeroscopia y dispositivo in el
uso del histeroscopio en el consultorio médico para
el diagnóstico y retiro de cuerpos extraños en la cavidad
Se revisaron diversos estudios retrospectivos efectuados
en más de mil pacientes en quienes se determinó que el
dispositivo intrauterino estaba oculto, pérdida de la guía,
migración e incluso perforación de útero.

RESULTADOS

De acuerdo con la bibliografía revisada se encontró que
la técnica vigente y cada día más utilizada por los investigadores
es la propuesta por Betocchi,7 que consiste en
un abordaje directo a la vagina denominado acceso por
vaginoscopia, sin necesidad del espéculo vaginal ni de
tenáculo para tracción cervical y con el que se evita el dolor
provocado por la manipulación excesiva a la paciente. El
de distensión, ayuda en forma excelente a realizar el procedimiento
con mínimas molestias a la paciente.8 Uno de
los problemas mayores del histeroscopista es poder pasar
con el uso de histeroscopios de nueva generación que son
de forma oval y con 4 mm de diámetro promedio, lo que
facilita enormemente el paso por el canal endocervical
sin provocar mayores problemas a la paciente, en cuanto
2,5,7
Unos de los primeros antecedentes en cuanto a indicaciones
de la histeroscopia fueron los descritos por Valle,
en 1978. Actualmente estas indicaciones no han cambiado
de los centros.1,5,13 Entre las indicaciones de la histeroscopia
están: sangrado uterino anormal, que puede deberse
a pólipos endometriales o leiomiomas submucosos; la
histerosalpingografía anormal y el ultrasonido uterino
que sospeche la existencia de una lesión de la cavidad;
sospecha de septos intrauterinos y lesiones focales, o
dispositivos intrauterinos perdidos y detectados por ultrasonido,
rayos X o ambos.2,6,7


Cuadro 1. Indicaciones para histeroscopia diagnóstica

• Lesiones de canal endocervical
• Sospecha de pólipos endometriales
• Histerosalpingografía o ultrasonido anormales
• Cuerpos extraños perdidos intrauterinos
• Anormalidades uterinas
• Adherencias intrauterina
• Evaluación de endometrio y ostium tubárico

Una de las indicaciones de la histeroscopia de con-
sultorio es la extracción de dispositivos intrauterinos
translocados.8,11,12,14
El dispositivo intrauterino es uno de los métodos
anticonceptivos reversibles más utilizados por mujeres
de todo el mundo. Se calcula que lo utilizan 160 milloviven
en China, donde es el método anticonceptivo más
33 El primer reporte de dispositivo intrauterino,
con mayor semejanza con los que se utilizan en
la actualidad, se publicó en Alemania, en 1909, por
Richard Richter.3 Hoy en día existen diversos modelos,
con diferentes tiempos de vida útil. Uno de los dispositivos
con mayor duración es la T de cobre 380A, que
dispositivos intrauterinos debe efectuar estas maniobras.
El dispositivo debe permaner en el útero mientras no se
desee el embarazo.33
Al igual que cualquier método anticonceptivo, el dispositivo
intrauterino no está exento de efectos adversos
y complicaciones. Entre estas últimas están: sangrado
migración y perforación uterina. Las dos últimas pueden
ser las más graves, en caso de no ser tratadas correcta y
oportunamente.14,15 Algunas de las mujeres con estas como
años después de la inserción, cuando pueden encontrarse
lesiones a órganos adyacentes, como la vejiga18,20,21 y los
intestinos,27,32 que suelen ser hallazgos en la consulta
externa de ginecología. Cuando la paciente refiere datos
de enfermedad pélvica inflamatoria crónica o síntomas
urinarios bajos repetitivos y resistentes al tratamiento
convencional, o durante la exploración ginecológica
con especulocopia, en donde el ginecólogo sospecha la
pérdida o la traslocación del dispositivo intrauterino al
no encontrar las guías del mismo. En el mejor de los
casos, “el diagnóstico” de dispositivo intrauterino fuera
de lugar se evidencia por ultrasonido pélvico.13 En caso
contrario, puede recurrirse a la radiografía abdominal para
determinar si el dispositivo fue expulsado o migró a algún
órgano vecino.14
Antes de que se dispusiera de la histeroscopia diagnóstica,
la atención de pacientes con sospecha de dispositivo
intrauterino translocado se realizaba con dilatación cervical
y legrado uterino, con anestesia general y sus posibles
complicaciones. En la actualidad, la histeroscopia ha
demostrado ser un excelente método para remover transcervicalmente
dichos cuerpos extraños.
Es común encontrar dispositivos intrauterinos traslocados
o fragmentos de dispositivos retenidos después
del intento de extracción a ciegas, existencia de restos
de abortos diferidos, fragmentos óseos, metaplasia ósea
secundaria o hilos de algodón de tampones higiénicos
olvidados, así como suturas de cirugías previas, etc.26,30
Valle y colaboradores11 realizaron un estudio observacional
con 320 pacientes a quienes se les realizó
histeroscopia; de ellas, 91 traían dispositivo intrauterino
que no fue posible localizar ni extraer por métodos convencionales.
Con el uso de la histeroscopia se localizó y
removió exitosamente el dispositivo en 85% de ellas. En
13 casos no se localizó y en seis el dispositivo estaba traslocado
y fue removido por laparoscopia o laparotomía.
Feng y colaboradores34 reportan, en un estudio retrospectivo
efectuado en 274 pacientes, la eficacia de la
histeroscopia para localizar y retirar dispositivos intrauterinos
translocados, con éxito de 86% en la localización y
extracción del dispositivo intrauterino o de sus partes. En
37 pacientes no se localizó el dispositivo intrauterino, en
13 pacientes hubo expulsión espontánea y en dos casos se
encontraron restos del dispositivo embebidos en la pared
del útero; 14 pacientes requirieron laparoscopia para retiro
del dispositivo intrauterino o de sus restos y, finalmente,
en ocho pacientes se requirió laparotomía.
Siegler y colaboradores10 reportan un estudio con 200
pacientes examinadas con histeroscopia. En diez de ellas
se determinó que tenían un dispositivo intrauterino oculto
y en 90% el dispositivo era claramente visible con el histeroscopio.
En seis pacientes el dispositivo intrauterino se
removió exitosamente mediante histeroscopia.
Diversos autores están de acuerdo en que la evaluación
de la cavidad uterina con sospecha de un cuerpo extraño
puede realizarse fácilmente en el consultorio médico
valiéndose de un histeroscopio con camisa de flujo continuo
y canal de trabajo, fuente de luz adecuada y solución
fisiológica para distender la cavidad uterina. Para este
procedimiento no se requiere preparación, dilatación
cervical, ni anestesia. Sin embargo, en algunos casos se
recomienda utilizar inductores de maduración cervical
(misoprostol) y analgesia con antiinflamatorios no esteroides
o antiespamódicos.5,6,10,11 (Cuadro 2)
A pesar de las ventajas de la histeroscopia, es importante
recordar las contraindicaciones de ésta, con la finalidad
de evitar complicaciones médicas o legales. Entre las
contraindicaciones están: enfermedad pélvica inflamatoria
agudizada, sospecha de cáncer cervical invasor y de


Cuadro 2. Indicaciones de histeroscopia operatoria en consulta
externa.

• Remoción de dispositivos intrauterinos perdidos u
otros objetos perdidos
• Biopsia endometrial dirigida
• Pólipos pediculados pequeños menores de 2 cm
• Miomas submucosos menores de 3 cm
• Lisis de adherencias focales
• Septos uterinos


embarazo, falta de cooperación de la paciente y, definitivamente,
la falta de experiencia del médico.9
Algunos de los problemas identificados en la búsqueda,
localización y extracción de dispositivos intrauterinos por
histeroscopia son:18,20,21,27
a) Falla en su extracción por falta de adiestramiento o
inexperiencia en el manejo del histeroscopio.
b) Dispositivo intrauterino traslocado con hallazgo del
mismo parcialmente incrustado en la pared uterina.
c) Ausencia del dispositivo intrauterino en la cavidad
uterina por migración a la vejiga, cavidad abdominal
o intestinal.
Con la finalidad de evitar estas complicaciones, en algunos
casos es recomendable complementar la histeroscopia
con otros recursos endoscópicos, como la laparoscopia o
la exploración por laparotomía.15,20,30,32
DISCUSION
Los autores reportan a la histeroscopia como un procedimiento
efectivo en la recuperación de dispositivos
intrauterinos translocados y en el retiro de cuerpos extraños
en pacientes adecuadamente seleccionadas. Entre sus
ventajas se encuentran: que es un procedimiento médicoquirúrgico
mínimamente invasor que puede realizarse en
forma ambulatoria, sin anestesia y con baja tasa de morbilidad.
Esto implica reducción de los costos hospitalarios.
No debe olvidarse que el ginecólogo es quien debe decidir
realizarla, siempre y cuando tenga adiestramiento específico
en esta área que le permita realizar la histeroscopia
con una técnica adecuada y reconocer las indicaciones y
complicaciones de la misma.
Cuando hay apego a las normas de intervención y uso
correcto del histeroscopio, las ventajas superan los posibles
riesgos, lo que hace de la histeroscopia una herramienta
de gran valor en la consulta ginecológica para atención y
diagnóstico de los padecimientos intrauterinos.

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21. Feng ZC, Shi PY, Wu ZW, Liu PS. The application of hysteroscopy
in diagnosis and teratment of missing intrauterine
devices. Gynaecol Endosc 2001;10(1):61-63.
22. Siegler AM, Kemmann E. Hysteroscopic removal of occult
intrauterine contraceptive device. Obstet Gynecol
1975;46(5):604-6.
23. Brandley LD. Complications in hysteroscopy: prevention,
treatment and legal risk. Curr Opin Obstet Gynecol
2002;14(4):409-15.

martes, 23 de noviembre de 2010

REANASTOMOSIS TUBÁRICA POR VÍA LAPAROSCÓPICA.

La recanalización tubaria por vía laparoscópica:



En todos los países el control de la natalidad
es un tema importante en Salud Pública, siendo el
desarrollo de los diferentes métodos anticonceptivos
uno de los avances más significativos en
esta área, sin embargo, a pesar de existir múltiples
métodos de efecto transitorio, la esterilización
tubárica es aún frecuentemente utilizada en el
mundo entero. Desafortunadamente esta cirugía
se realiza en un número importante de pacientes
jóvenes que por diferentes motivos desean
posteriormente un nuevo embarazo. Esto lo
confirman Schwyhart y Kutner que revisaron
22 estudios y reportaron que el porcentaje de pacientes
que desean fertilidad luego de haber sido
esterilizadas oscila entre 1,3-15%. Dentro de las
razones más frecuentemente descritas están la
pérdida de un hijo (50,8%) y el cambio de pareja
(27,3%).
En la era de la reproducción asistida permanece
como controversia si ofrecer a las pacientes la
cirugía de reanastomosis o un programa de fecundación
in vitro (FIV), algunos autores recomiendan
este último procedimiento como primera elección.
Sin embargo, las tasas de embarazo globales por
ciclo de reproducción asistida son más bajas que
las que se obtienen con cirugía, aunque mejoran
cuando se realizan ciclos de FIV repetidos en la
misma paciente, con lo que se puede llegar hasta
70% en 3 ciclos. Estos tratamientos implican un
alto costo, tanto material como emocional, efectos
adversos de las drogas, además del riesgo implícito
de embarazo múltiple. Así también el acceso
a la medicina reproductiva dista de ser universal,
especialmente en países en desarrollo donde la
población que tiene acceso a estos métodos es
muy reducida. A pesar del costo material y el
riesgo asociado a la cirugía, tiene mejor relación
costo beneficio y por esta razón durante los treinta
últimos años ha sido la primera alternativa de tratamiento,
tanto por su accesibilidad y aplicabilidad
como por sus buenos resultados en términos de
tasas de embarazo. El tratamiento quirúrgico
estándar ha sido la microcirugía por laparotomía,
habiendo sido reportadas tasas de embarazo entre
el 70 y 80%. La evolución de la técnica y el
permanente desarrollo de material quirúrgico han
permitido que hoy en día esta cirugía se pueda
realizar por vía laparoscópica.




La recanalización tubaria por vía laparoscopica
es una técnica factible, probada y exitosa, sin
embargo, para su implementación con resultados
satisfactorios, es necesario contar con equipamiento
apropiado, experiencia previa en cirugía
abierta y entrenamiento en cirugía endoscópica.










FUENTE:




REV CHIL OBSTET GINECOL 2006; 71(2): 104-113




REANASTOMOSIS TUBÁRICA POR VÍA LAPAROSCÓPICA
Juan Raúl Escalona M.1,2, Benoît Rabischong1, Erdogan Nohuz1, Ana María Moraga P.3



1 Servicio de Obstetricia y Ginecología, Centre Hospitalier Universitaire, Clermont-Ferrand, Francia. 2 Departamento de Obstetricia y Ginecología; 3 Departamento de Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad de Concepción.

martes, 17 de agosto de 2010

Inversión uterina no puerperal. Comunicación de un caso.

Caso clínico

Inversión uterina no puerperal. Comunicación de un caso.

Enrique Rosales Aujang,* Rubén González Romo**
Ginecol Obstet Mex 2005;73:328-31
* Ginecología y Obstetricia.
** Anatomía patológica.
Hospital General de Zona núm. 2, IMSS. Aguascalientes, Ags.
Correspondencia: Dr. Rubén González Romo. Primo Verdad núm.
235-308, Zona Centro, CP 20000. Aguascalientes, Ags. Tel.: (01-
449) 918-6616.
Recibido: marzo, 2005. Aceptado: marzo, 2005.

RESUMEN
La inversión uterina no puerperal es muy rara. Se comunica un caso asociado con leiomiomatosis. Se presenta el caso de una multípara
de 46 años que manifiesta sangrado vaginal grave, dolor pélvico y sensación de cuerpo extraño vaginal. Se diagnostica mioma uterino en
fase abortiva. Se programa histerectomía abdominal y se encuentra inversión uterina completa. Este reporte constituye un caso anecdótico
de inversión uterina no puerperal, cuyo tratamiento quirúrgico fue exitoso.
Palabras clave: inversión uterina no puerperal, mioma uterino en fase abortiva.
ABSTRACT
Non-puerperal uterine inversion is extremely rare. We report a case associated with leiomyoma. It is presented the case of a multiparous
of 46 year-old for presenting severe vaginal bleeding, pelvic pain and strange body vaginal sensation. The diagnosis was uterine myoma
in abortive phase. An abdominal hysterectomy was performed to find a complete uterine inversion. This report represents an anecdotal
case of non-puerperal uterine inversion successfully treated surgically.
Key words: non-puerperal uterine inversion, uterine myoma in abortive phase.
RÉSUMÉ
L’inversion utérine non puerpérale est bien rare. Il se rapporte un cas associé avec léiomyomatose. Il se présente le cas d’une multipare
de 46 ans qui manifeste saignement vaginal grave, douleur pelvienne et impression de corps étranger vaginal. Un myome utérin en phase
abortive est diagnostiqué. Il se programme une hystérectomie abdominale et une inversion utérine complète est trouvée. Ce rapport
constitue un cas anecdotique d’inversion utérine non puerpérale, dont le traitement chirurgical a eu du succès.
Mots-clé : inversion utérine non puerpérale, myome utérin en phase abortive.
RESUMO
A inversão uterina não puerperal é muito estranha. Relata-se um caso asociado com leiomiomatose. Apresenta-se o caso duma multípara
de 46 anos quem manifesta sangrado vaginal grave, dor pélvica e sensação de corpo estranho vaginal. Diagnostica-se mioma uterino
em fase abotiva. Programa-se histerectomía vaginal e encontra-se inversão uterina completa. Este relatório constitui um caso anedótico
de inversão uterina não puerperal, cujo tratamento cirúrgico foi com sucesso.
Palavras chave: inversão uterina não puerperal, mioma uterino em fase abortiva.


La inversión uterina se define como la salida del
fondo uterino a través de la vagina y se clasifica
en parcial o completa según la magnitud; en
aguda o crónica de acuerdo con el tiempo en que se
manifiesta, y en espontánea o inducida según la causa.1
Ocurre con mayor frecuencia después de un
episodio obstétrico, con incidencia de 1 por 2,000 a
30,000 partos vaginales. La manifestación fuera del
embarazo es extremadamente rara, tanto así que no
se cuenta con un estimado de su incidencia en la
bibliografía mundial.1,3,4


Se describe un caso de inversión uterina no
puerperal concomitante con miomatosis con degeneración
quística, cuyo tratamiento quirúrgico fue
exitoso.

CASO CLÍNICO

Paciente femenina de 46 años de edad, originaria de
Aguascalientes, Aguascalientes, casada y dedicada a
las labores del hogar; primaria inconclusa; tabaquismo
positivo, con 10 cigarrillos al día; alimentación e
higiene deficientes. Antecedentes familiares positivos
(padre y madre) para diabetes mellitus. Hipertensa,
en tratamiento con 25 mg de captopril diarios desde
hacía cinco años; diabética de un año de evolución,
tratada con glibenclamida a razón de 10 mg al día.
Antecedentes ginecoobstétricos: menarca 12 años,
ritmo de 30 x 5, inicio de la vida sexual activa a los 20
años, una sola pareja sexual, seis embarazos, todos
logrados, sin método de anticoncepción, Papanicolau
un año antes, con reporte de infección por virus del
papiloma humano tratada por médico particular. El
padecimiento actual lo inició 18 meses antes con
sangrados vaginales irregulares y abundantes, motivo
por el cual se le envió al Hospital General de Zona
Núm. 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social en la
ciudad de Aguascalientes, Aguascalientes. Se le
diagnosticó miomatosis uterina e inició tratamiento
con acetato de leuprolide, a dosis de 3.75 mg
intramuscular, cada mes, durante seis meses, sin lograr
desaparecer el sangrado vaginal. En septiembre del
2003 acudió al servicio de urgencias ginecológicas de
dicho hospital debido a que llevaba 22 días con
sangrado trasvaginal, acompañado, días después, de
sensación de cuerpo extraño vaginal y dificultad para
la micción. El día de su ingreso cursó con dolor pélvico,
súbito e intenso, con salida de una “bola” a través de
la vagina. La exploración física mostró una paciente
obesa, con palidez grave, y con una masa de aspecto
carnoso y de 5 x 5 cm que salía a través de la vagina.
No se palpó el fondo uterino por el abundante tejido
adiposo abdominal, se encontró una hernia umbilical
de 6 cm y se diagnosticó hemorragia uterina anormal,
secundaria a mioma en fase abortiva, anemia grave y
hernia umbilical. Se hospitalizó para trasfundirla y
realizarle histerectomía. El laboratorio reportó:
hemoglobina de 4.9 g/dL, hematócrito de 16.9%,
tiempos de coagulación alargados y glucemia de 167
mg/dL. Se inició tratamiento con insulina de acción
rápida, se trasfundieron cuatro unidades de concentrado
globular y dos de plasma fresco; dos días
después se programó para histerectomía y plastia
umbilical. En la intervención quirúrgica (figura 1) se
encontró el fondo uterino totalmente invertido a través
del cuello, el cual se encontró dilatado, rodeando por
completo al cuerpo uterino en un diámetro aproximado
de 7 cm. Los anexos estaban incluidos en la
concavidad del fondo uterino, se intentó revertir
primero por vía vaginal y luego por vía abdominal,
sin tener éxito, por lo que se realizó histerectomía
abdominal y salpingooforectomía bilateral y, por
último, en conjunto con el servicio de cirugía general,
se realizó plastia umbilical. La paciente salió del
hospital tres días después y no tuvo complicaciones
un mes después de la operación. El estudio histológico
reportó: útero con inversión total de 15 cm de longitud,
con ambos anexos incluidos en la concavidad del
fondo, y leiomioma de 5 cm, con degeneración quística
hemorrágica (figuras 2-4).

















Figura 1. Vista quirúrgica. Anexos y fondo uterino invaginados (flechas).

COMENTARIO
La inversión uterina es un episodio raro en la obstetricia,
cuyo margen de incidencia reportado en la bibliografía
oscila entre 1 por 2,000 hasta 1 por 30,000 partos
vaginales. Su manifestación fuera del embarazo es
bastante rara, tanto así que no se tiene estimada su
incidencia.1,2,3 En Medline, en Internet, se encontraron
360 referencias relacionadas con la inversión uterina
puerperal y no puerperal. Entre las no puerperales
destaca el trabajo de Takano y colaboradores, quienes
revisaron la bibliografía en inglés de 1940 al 2000 y
encontraron 88 casos reportados, de los cuales 71.6%
fueron secundarios a miomatosis. Rocconi y colaboradores,
a través del Medline, encontraron 288 casos
reportados durante el periodo de 1900 al 2002; la mayor
parte fueron por leiomiomas. En la bibliografía
mexicana sólo se encontró la referencia de Silveira en
1976, quien reportó un caso presentado en Brasil y lo
publicó en la revista de Ginecología y Obstetricia de
México, también secundario a miomatosis.6
En los casos obstétricos el mecanismo por el cual se
produce es bien conocido y se menciona como el
principal a la tracción excesiva del cordón umbilical
durante el alumbramiento.1,3
En los casos no obstétricos se describe el
adelgazamiento de las paredes uterinas, debido a un
tumor intrauterino que ejerce tracción en forma
persistente y crónica hacia el cuello, provocando la
dilatación del mismo al cabo del tiempo, y ocasionando,
además, las contracciones uterinas con la
intención de expulsar el tumor. Otro posible factor
involucrado es la presión abdominal aumentada por
esfuerzos o sobrepeso.2-6 Asimismo, otros factores que
se reportan en la mayor parte de los casos son la
multiparidad y la edad avanzada; sin embargo, no
pudo realizarse un análisis comparativo entre estas
variables ya que no se contaba con los datos completos
de todos los casos reportados. En la paciente de este
caso no se observó relación entre los medicamentos
administrados con anterioridad, sólo se encontraron
de manifiesto, como factores de riesgo y que
seguramente motivaron la inversión del fondo uterino:
la obesidad, la multiparidad y el tumor intrauterino.
Estos mismos factores se han reportado en la mayor
parte de los casos previos.



















Figura 3. Vista lateral en donde se observan los anexos
invaginados, el cuello uterino dilatado y el mioma invertido.




















Figura 4. Corte longitudinal del útero en donde se observan los
anexos invaginados y el mioma con degeneración hemorrágica.



Los siguientes síntomas se asocian con inversión
uterina no puerperal: hemorragia vaginal, dolor
abdominal bajo, sensación de cuerpo extraño vaginal,
alteraciones urinarias y, en ocasiones, intestinales.2-5
La paciente manifestó todo lo anterior.
La inversión uterina se considera urgencia
obstétrica por la posibilidad de ocasionar choque
hemorrágico; fuera del embarazo rara vez existe dicha
posibilidad, de ahí que algunos autores la clasifiquen
como inversión crónica.2-8 Sin embargo, el sangrado
permanente provoca anemia grave, tal como sucedió
en este caso.
La sospecha diagnóstica en pacientes delgadas
incluye no palpar el fondo uterino en la exploración
abdominal y se complementa con estudios de gabinete,
como: ultrasonido, tomografía axial computada o
resonancia magnética.2,3 En este caso no se sospechó
en la exploración clínica por la obesidad de la paciente
y no se realizó ultrasonido en ese momento por contar
con un reporte previo de mioma submucoso.
Se han descrito diversas técnicas para revertir el
útero con inversión. Por vía vaginal Jonhson propone
elevar el útero de manera forzada hacia el ombligo
para provocar la distensión secundaria de los
ligamentos y originar que el anillo cervical se amplíe
y después permitir que el fondo jale el anillo
restableciendo la posición normal. Spinelli propone
disecar la vejiga del cuello e invertir el anillo cervical
hasta el cuerpo uterino para proceder a la reversión y
al último suturar y realizar o no la histerectomía
vaginal. Kustner propone el abordaje por el fondo de
saco posterior, con una incisión similar desde el anillo
cervical hasta el cuerpo uterino. Haultain describe una
técnica similar, sólo que por vía abdominal, y, por
último, Huntington propone la tracción de los
ligamentos y del fondo uterino con pinzas, también
por vía abdominal.1,3 En este caso se intentaron las
maniobras de Jonhson y Huntington, ambas sin éxito.
Se considera que el abordaje quirúrgico debe ser,
de preferencia, por vía abdominal, ya que la mayor
parte de los casos reportados son secundarios a tumor
uterino, por lo general de tamaño considerable, lo que
dificulta el acceso vaginal. En este caso el útero y el
mioma ocupaban casi toda la cavidad vaginal, lo que
hizo prácticamente imposible la observación directa
del fondo de saco vaginal, haciendo con ello difícil el
diagnóstico adecuado.
Se concluye que la inversión uterina no puerperal
es una enfermedad muy rara, la cual debe considerarse
cuando se manifieste un tumor uterino saliendo a
través de la vagina en pacientes con antecedente de
hemorragia genital anormal crónica.

REFERENCIAS

1. Wendel PJ, Cox SM. Tratamiento obstétrico urgente de la
inversión uterina. Clin Obstet Gynecol. Temas Actuales
1995;2:243-55.
2. Tacano K, Ichikawa Y, Tsunoda M, et al. Uterine inversion
caused by uterine sarcoma: a case report. Jpn J Clin Oncol
2001;31:39-42. (Medline)
3. Rocconi R, Hun WK, Chiang S. Postmenopausal uterine
inversion associated with endometrial polyps. Obstet Gynecol
2003;102:521-3. (Medline)
4. Mwinyoglee J, Simelela N, Marivate M. Non-puerperal uterine
inversions. A two case report and review of literature. Cent Afr
J Med 1997;43:268-71. (Medline)
5. Krenning RA, Dorr PJ, de Groot WH, et al. Non-puerperal
uterine inversion. Case report. Br J Obstet Gynaecol
1982;89:247-9. (Medline)
6. Silveira PL, Galba AJ. Inversión uterina crónica no puerperal.
Ginecol Obstet Mex 1976;39:223-7.
7. Lai FM, Tseng P, Yeo SH, et al. Non-puerperal uterine
inversion. A case report. Singapore Med J 1993;34:466-8.
(Medline)
8. Erlich CE, Bonaventura LM. Nonpuerperal inversion of the
uterus by endometrial stromal sarcoma of the uterine fundus.
South Med J 1997;70:872-3. (Medline)