jueves, 6 de mayo de 2010

TRATAMIENTO LAPAROSCÓPICO DEL SÍNDROME DE LOS OVARIOS POLIQUÍSTICOS.


La génesis del síndrome de los ovarios poliquísticos ( síndrome de los OPQ) es incierta. Este síndrome descrito por primera vez en 1935 por Estein y levnthal incluye síntomas clásicos de anovulación crónica, infertilidad, adiposidad, hirsutismo y OPQ y aun cuando muchas veces no se presenta en forma completa, conduce a la anovulación y a la esterilidad.



El mecanismo patológico responsable d ela enfermedad es un círculo vicioso que compromete al hipotálamo, a la hipófisis y a los ovarios. El cambio endocrinológico más importante conciste en una hipereandrogenemia asociada con una relación LH/FSH anormalmente alta. El exito terapeutico se logra si se encuentra la forma de cortar este círculo vicioso. El tratamiento primario se basa en la inducción farmacológica de la ovulación y si esta no da resultado se indica la cirugía.




El objetivo de la cirugía: la resección cuneiforme descrita por Stein en ambos ovarios altera la situación endocrina y mejora la fertilidad ( disminución de la relación LH/FSH, caída del nivel de andrógenos, ovulación espontánea, etcétera). Este método exige la realización de una laparotomía y aumenta el riesgo de que se formen adherencias en la superficie del ovario de modo que en los últimos años este procedimiento ha sido reemplazado por métodos quirúrgicos laparoscópicos.




A continuación se enumeran las diversas técnicas de tratamiento laparoscópico del síndrome de los OPQ:






  • Biopsia de ovario.


  • Resección cuneiforme del ovario por vía laparoscópica.


  • Electrocoagulación.


  • Coagulación con láser, vaporización con láser.


  • Criocoagulación.

Todas estas medidas quirúrgicas ejercen el mismo efecto por resección o destrucción del tejido ovárico productor de andrógenos y la apertura simultanea del folículo atrésico que cabe esperar despues de la resección cuneiforme clásica.



RIESGOS

Las complicaciones intraoperatorias son raras. Las hemorragias provenientes de los orificios generados por la penetración de la superficie ovárica se producen por el empleo del láser de Co2 o de la aguja monopolar de alta frecuencia. Estos orificios se cauterizan cuidadosamente con la corriente de alta frecuencia. Las adherencias posoperatorias ocurren de la misma manera que en otros procedimientos quirúrgicos. La evitación de grandes zonas de necrosis disminuye al mínimo el riesgo de formación de adherencias, las que en promedio se observan en el 28% de los casos. Se describen como complicaciones infrecuentes la atrofia del ovario o la insuficiencia ovárica debido a una termólisis muy intensa.



RESULTADOS

El tratamiento laparoscópico del síndrome de los OPQ permite reducuir la concentración de androgénos intraováricos, la destrucción del tejido productor de andrógenos conduce a fuerte caída de la concentración sérica de androstenodiona y de testosterona en forma similar a la observada en la resección en cuña clásica.

Este cambio significativo del estado hormonal produce una tasa alta de ovulaciones espontáneas y una mejor respuesta al estímulo por parte de los ovarios.

Los resultados del empleo de las técnicas laparoscópicas para el manejo del síndrome de los OPQ son iguales a los descritos luego de la resección cuneiforme.

Las tasas de embarazo posterior al tratamiento laparoscópico de este síndrome se detallan en el siguiente cuadro:







FUENTE: Keckstein J: Tratamiento del síndrome de los ovarios poliquísticos. Cirugía laparoscópica en ginecología 2003 (169-173).

lunes, 22 de marzo de 2010

DEPRESIÓN POSPARTO


¿Sabes que es la depresión postparto?

La depresión posparto (DPP) es una enfermedad que se manifiesta por una gama de cambios físicos y emocionales que muchas madres pueden padecer después de tener un bebé. La DPP puede ser tratada con medicamentos y asesoramiento. El especialista en el tratamiento de estos casos es el Psiquiatra, el cual conjuntamente con el Ginecólogo, ayudaran a salir adelante a la paciente con este padecimiento.Existen tres entidades definidas por la evolución e intensidad de los síntomas, las cuales pueden presentarse en la mujer que recién acaba de dar a luz:La tristeza posparto, los llamados baby blues se presentan en más del 85% de las mujeres en los días inmediatos posteriores al alumbramiento. Es una reacción adaptativa transitoria que generalmente inicia entre el segundo y el cuarto día postparto caracterizándose por un repentino cambio en el estado de ánimo de la mujer, con aparición de sentimientos de tristeza y soledad de manera repentina, llanto fácil, irritabilidad, ansiedad, que generalmente duran solo unos días, no más de 2 semanas y la mayor de las veces son autolimitados, es decir se retiran sin necesidad de tratamiento especializado. Ayuda la orientación, el apoyo y la Psicoeducación a la paciente y a su pareja. Se recomienda Vigilar a la paciente para descartar que el cuadro evolucione a depresión posparto.
La depresión posparto se presenta del 10 al 13% de las mujeres puede aparecer desde los días inmediatos posteriores al alumbramiento o incluso meses después de éste, siendo más común entre la segunda y cuarta semanas posparto. Aunque es más frecuente después del nacimiento del primer hijo, también puede ocurrir en el nacimiento de los demás. Los síntomas son muy parecidos a los que aparecen en el baby blues, solo que aquí son de mayor intensidad y no se limitan a algunos días, por lo que es muy importante su detección ya que de no realizarse una intervención terapéutica especializada, las sintomatología puede empeorar y complicar el funcionamiento cotidiano de la madre, llevando muchas veces al descuido en la atención de su bebe y el suyo mismo. Se caracteriza por tristeza, insomnio, ansiedad, sentimientos inapropiados de inutilidad y culpa, disminución en la concentración y en la capacidad de tomar decisiones, ideas obsesivas, miedo de que algo malo le pase al bebe o de hacer algo que dañe al recién nacido La complicación más grave en esta fase puede ser la conducta suicida.La tercera y última entidad es la más grave de las tres, la psicosis posparto, la cual puede aparecer como una complicación de una depresión posparto no tratada, generalmente en los primeros tres meses posteriores al alumbramiento. Se presenta en 1 a 2 de 1000 mujeres en el postparto (0.1 a 0.2%). Se caracteriza por un cuadro de psicosis con desorganización cognitiva, una conducta errática fuera de juicio, donde los principales síntomas son las alucinaciones auditivas; la mujer escucha sonidos o voces de personas que no son reales. Ilusiones; en donde se aprecia una realidad distorsionada de los sucesos. Alucinaciones visuales; menos frecuentes, la enferma menciona ver cosas que no existen. Ideas delirantes; la paciente piensa que alguien le quiere hacer daño, la persiguen o la vigilan. Otros síntomas acompañantes pueden ser el insomnio, la irritabilidad, ansiedad, agitación y sobre todo comportamiento sumamente extraño. Una manifestación grave en esta etapa son la conductas suicidas o de agresión hacia otras personas, incluyendo las de tipo homicidas, muchas veces en contra de su propio bebe. Hasta 4% de las pacientes que desarrollan psicosis posparto incurren en infanticidio. La psicosis posparto es una urgencia psiquiátrica, por tal motivo es necesaria una identificación a tiempo para realizar una intervención terapéutica inmediata, la cual muchas de las veces se tiene que realizar bajo internamiento hospitalario.

¿Cuáles son las señales que pueden hacernos sospechar de una depresión posparto?


  • Sentirse inquieta o irritable.

  • Sentirse deprimida, triste o llorar mucho.

  • No tener energía.

  • Tener dolores de cabeza, dolor en el pecho, palpitaciones (latidos rápidos del corazón y sentir que se brinca latidos), adormecimiento de las partes del cuerpo o hiperventilación (respiración rápida y superficial.)

  • No poder dormir o estar muy cansada, o ambos.

  • No poder comer y bajar de peso.

  • Comer demasiado y aumentar de peso.

  • Tener problemas para concentrarse, recordar o para tomar decisiones.

  • Estar extremadamente preocupada por el bebé.

  • No tener ningún interés en el bebé.

  • Sentirse inútil y culpable.

  • Tener miedo de lastimar al bebé o a usted misma.

  • No sentir interés o placer por las actividades, incluyendo el sexo.

  • Tener ideas de muerte o incluso de tipo suicidas.

¿Qué mujeres están en riesgo de padecer depresión posparto?

Cualquier mujer, sin importar condición social, edad o etnia, que recientemente haya tenido un bebé, o que incluso haya perdido a su bebé, o que recientemente haya dejado de amamantar a su bebé. Algunos estudios realizados han demostrado que existe mayor riesgo en mujeres con antecedentes de depresión en algún momento de su vida.

¿Cuál es la causa de la depresión posparto?

Durante el embarazo la cantidad de las hormonas estrógeno y progesterona se incrementa de forma considerable, posterior al alumbramiento estas hormonas descienden rápidamente hasta llegar a los niveles existentes antes del embarazo, lo que provoca un desbalance en la secreción de algunas sustancias neurotransmisoras en el cerebro, manifestando en algunos casos la enfermedad.Se debe descartar la presencia de problemas tiroideos que son frecuentes en el posparto, síndrome de sheehan, cuadros infecciosos, sangrado, anemia, intoxicación o supresión a sustancias, enfermedades autoinmunes relacionadas al embarazo y masa intracraneal.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento de estos casos debe realizarse de una forma integral, realizándose estudios de laboratorio cuando sea pertinente, para descartar cualquier etiología médica no psiquiátrica.Desde la perspectiva psiquiátrica el tratamiento debe combinar la orientación psicoeducativa a familiares y el uso fármacos en la paciente entre los cuales están los antidepresivos, los antipsicóticos, estabilizadores del estado de ánimo, y ansiolíticos.

FUENTE: Dr. José Ovideo Mata Larios. Psiquiatría. CAMP ( Centro de Atención Médico Psiquiátrica) Maclovio Herrera 225-B, Colima, Col., Consultorio (312) 32 3 5560. drjoml@yahoo.com.mx.

miércoles, 3 de febrero de 2010

CONDILOMAS GENITALES.

VPH Y VERRUGAS GENITALES (Condilomas acuminados)
DEFINICION Y EPIDEMIOLOGIA
El Virus del papiloma humano (HPV) se asocia a diversas alteraciones a nivel vulvo epitelial entre las que se encuentran los Condilomas acuminados, la neoplasia vulvar intraepitelial y algunos carcinomas vulvares. De todas formas la mayoría de personas infectadas por HPV tienen una afectación subclínica que esta determinada por el subtipo viral, los factores locales y la respuesta inmune desarrollada. La estimación de la prevalencia de la infección por HPV no puede derivarse solamente de las manifestaciones visibles o detectables de la enfermedad. Por ejemplo, los condilomas tienen una incidencia anual estimada de 2,4 casos por mil, mientras que la prevalencia de infección por virus que puede producir condiloma es significativamente mayor. Más aun, aunque lo datos sobre el HPV son ampliamente conocidos, muchos aspectos de la epidemiología de la infección permanecen desconocidos dando una marcada variabilidad en las tasas de prevalencia entre distintos grupos poblacionales.
Se han identificado alrededor de 120 subtipos de HPV de los cuales más de 30 son específicos del tracto anogenital. El HPV anogenital se subdivide en base a su riesgo oncogénico, aproximadamente 15 de los subtipos son identificados como de alto riesgo oncogénico. Generalmente los subtipos de bajo riesgo están implicados en el desarrollo de las verrugas (90% asociados a los tipos 6 y 11) y el HPV 16 se halla generalmente en VIN indiferenciado y en el basaloide condilomatoso. Las pacientes están generalmente infectadas por varios tipos de HPV. Sin embargo no esta recomendado el uso rutinario de test de detección de HPV para el diagnostico de lesiones vulvares.
Los factores locales también son importantes, no solo para la transmisión de la enfermedad sino para la manifestación clínica. El HPV infecta las células epiteliales basales y parabasales, la transmisión se favorece por irritación local, abrasión y microtraumas. Los centros para control y prevención de la enfermedad (CDC) han observado que el uso de preservativo disminuye el riesgo de enfermedad asociada a HPV.
No solo existe una disminución de la respuesta inmune a nivel epidérmico, sino que determinados factores virales pueden darlo una protección adicional frente al sistema inmune. El HPV es capaz de producir una inmunodeficiencia local permitiendo una manifestación viral prolongada en algunas personas, especialmente en aquellas con una situación de inmunodeficiencia.


CONDILOMAS: PRESENTACION CLINICA Y DIAGNOSTICO


Cuando se presentan las manifestaciones clínicas de la infección vulvar por HPV generalmente lo hacen como elevaciones o zonas de crecimiento de la mucosa vulvovaginal o perianal. Aunque son generalmente asintomáticos, los condilomas pueden causar picor, quemazón, dolor o sangrado. En el examen clínico, tienen una amplia variedad de morfologías como pápulas aplastadas, pápulas más sobreelevadas, verrugas hiperqueratósicas o los verdaderos condilomas acuminados. Los condilomas tienden a aparecer en las superficies húmedas vulva, introito y area perianal, siendo la vulva la localización más frecuente; hasta un 25% de las `pacientes presentan además condilomas perianales. Es obligatoria una inspección cuidadosa de la zona genital. Diferenciar los condilomas de la neoplasia vulvar basandose solo en la apariencia no siempre es posible. En general las lesiones hiperpigmentadas, induradas, fijas y ulceradas así como aquellas que no responden al tratamiento o que incluso empeoran durante el mismo, deben ser biopsiadas, ya que el VIN puede presentarse como lesiones rojas, blancas, oscuras, excrecentes o erosionadas. Si el diagnostico es incierto, la lesión no responde al tratamiento o la paciente presenta inmunodeficiencia, se debe tomar biopsia. Las mujeres con condilomas acuminados deben someterse a citología de screening de rutina. Si existen condilomas, no esta indicado el uso de test de HPV ni cambios en la frecuencia de realización del test de screening. Si se detectan verrugas cervicales exofíticas durante el examen o se confirma VIN con la biopsia, entonces esta indicada una evaluación colposcópica.





MANEJO

La regresión espontánea de los condilomas puede ocurrir hasta en el 30% de los pacientes. De todas formas, la regresión de la lesión no significa la desaparición de la infección por el virus, ya que el genoma viral puede detectarse en el epitelio normal durante meses o años tras la desaparición de las lesiones visibles. Entre las mujeres inmunocompetentes, la inmunidad celular que produce la regresión de la lesión generalmente controla la infección latente por HPV, lo que hace que la recurrencia sea menos probable. Por otro lado, la inmunosupresión no confiere la misma protección. Las mujeres con alto riesgo de desarrollar manifestaciones relacionadas con el HPV incluyen aquellas que reciben tratamiento con corticoides durante largos periodos de tiempo, aquellas con terapia inmunosupresora o aquellas con inmunosupresión por infección por HIV. La terapia antiviral es especialmente critica para esos grupos aunque la mayoría de las opciones de tratamiento actualmente disponibles no se basan en antivirales.
En general, el objetivo del tratamiento es la destrucción o la exéresis de la enfermedad visible en vez de la erradicación del HPV, como se objetiva en los regímenes de tratamiento recomendado para las verrugas condilomatosas. Estos incluyen podofilotoxina 0,5% solución o gel, imiquimod crema 5% (ambas aplicadas por la paciente) asi como tratamientos aplicados por el médico: crioterapia, resina de podofilino del 10 al 25%, acido tri o bicloroacético al 80 o 90%, exéresis quirúrgica y terapia con láser. Aunque son similares en término de tasa de desaparición de las lesiones, las tasas de recurrencia pueden ser altas, especialmente para la terapia láser y para el tricloroacético, donde están por encima del 60%. La irritación local con dolor y quemazón, eritema, edema y a veces la ulceración, pueden ser producidas por cualquiera de estos tratamientos. La falta de cuidado o el uso excesivo puede producir una quemadura extensa del epitelio con formación de cicatriz. La escisión quirúrgica o la vaporización con láser deben reservarse para pacientes con enfermedad extensa. La mayoría de pacientes precisan de varias sesiones de tratamiento en vez de un tratamiento único, los pacientes deben ser informadas de las expectativas del tratamiento, de las tasas de desaparición y de las recurrencias antes de iniciar el tratamiento.
Los tratamientos locales podofilotoxina e imiquimod son administrados por la propia paciente y están ambos aprobados por la FDA. Las tasas de desaparición de las verrugas para los dos tratamientos son similares al resto de los tratamientos previamente citados. El beneficio añadido del imiquimod, como se ha demostrado en múltiples estudios, es su baja tasa de recurrencia (9 al 19%). El interferon intralesional, un medicamento con propiedades antiproliferativas, antivirales e inmunomoduladoras ha demostrado una eficacia limitada y no se recomienda para el tratamiento de primera línea ni de los condilomas ni del VIN. Su uso, puede considerarse como un régimen alternativo para el tratamiento de condilomas externos, teniendo en cuenta la necesidad de visitas repetidas, el inconveniente de la vía de administración y su asociación con alta frecuencia de efectos sistémicos. Además existe medicación que no debe utilizarse en el tratamiento de los condilomas, como el Cidofovir, 5-fluorouracilo y la isotretinoina ya que las tasas de desaparición son inaceptablemente bajas.
La combinación de terapias se ha usado con el ánimo de mejorar la eficacia y disminuir las recurrencias, aunque los estudios que evalúan el uso de varias terapias combinadas son aun limitados, actualmente no hay guías establecidas que avalen la superioridad de uso de la combinación de terapias sobre la terapia con agente único.
Últimamente, se ha aprobado el uso de un extracto de te verde, Veregen 15% tópico (Doak Dermatologics, Fairfield, NJ, 2007) un tipo de catequina aprobada por la FDA para el tratamiento de los condilomas acuminados en pacientes inmunocompetentes y para uso externo. Este fármaco es una mezcla de catequinas y otros componentes del te verde. La dosis es 0,5 cm aplicados en cada condiloma 3 veces al día hasta la resolución y durante un máximo de 16 semanas. En fase experimental 3, el extracto de te verde se ha mostrado más efectivo que el placebo con una tasa de desaparición del 55% y de disminución del 78%. El compuesto es muy bien tolerado y los datos sobre las recurrencias son aun limitados (7% a las 12 semanas)


DATOS EN EMBARAZADAS

En el embarazo, El podofilino y la podofilotoxina son teratógenos reconocidos, y el imiquimod no esta recomendado. Aunque los neonatos tienen mucho mayor riesgo de exposición tras parto vaginal cuando lo comparamos con el parto por cesárea, el significado de esta exposición es incierto. Lo que esta claro es que la mayoría de las infecciones en los neonatos son transitorias. En el momento actual, los datos referentes a las secuelas a largo plazo en niños infectados por HPV durante el parto son poco consistentes y no se justifica una cesárea de rutina en pacientes con Condilomas genitales.


FUENTE: Endoscopia Ginecologica: gineendoscopia.blogspot.com
Parte del articulo New Approaches to External Genital Warts and Vulvar Intraepithelial Neoplasia. Clinical Obstetrics and Gynecology vol 51, nº 3 518-526



domingo, 25 de octubre de 2009

HISTEROSCOPIA QUIRURGICA AMBULATORIA.

HISTEROSCOPIA QUIRURGICA AMBULATORIA.
Dr. José Alanís Fuentes, Dr. Salvador Rodríguez Rangel, Dr. Martel Martínez Gutiérrez.
Clínica de Histeroscopia del Hospital General “Dr. Manuel Gea González”, SSA, México, D.F.

INTRODUCCIÓN:

La histeroscopia ambulatoria rápidamente se ha convertido en el estándar de oro para las pacientes con diagnóstico de sangrado genital anormal.
El 30 a 40% de las pacientes con alteraciones menstruales, tienen patología intrauterina focal, siendo muchas de estas lesiones accesibles a tratarse por vía histeroscopica sin anestesia en el consultorio.
Cirugía endoscópica igual a corta estancia, menor dolor posoperatorio y recuperación más rápida.






En lo que respecta a la cirugía histeroscópica, antes de los años 90’s en quirófano, después de los 90´ corta estancia y ahora en consultorio.
La histeroscopia de consultorio, no hace mucho tiempo era exclusivamente diagnóstica y limitada exclusivamente al uso de pinzas, tijeras y algunas fibras láser de fibra óptica muy fina.
El sistema electro quirúrgico histeroscopico de energía bipolar VERSAPOINT MR (Gynacare) nos provee de una nueva y muy versátil herramienta, para la cirugía histeroscópica ambulatoria de consultorio.































OBJETIVOS:


1.- Valorar la utilidad del equipo en pacientes del Hospital General Dr. Manuel Gea González.
2.- Definir el potencial de indicaciones en pacientes ambulatorias.
3.- Valorar las limitaciones del equipo.

MATERIAL:



· Pacientes que acudan a la Clínica de Histeroscopia con diagnóstico de SGA, Infertilidad y SGPM.
· Histeroscopia DX con técnica de acceso por vaginoscopía.
· Siguiendo principio de ver y tratar.
· De Noviembre 1997 a Diciembre del 2003.









RESULTADOS:

Edad de 39 +/- 10.33 años.

Histeroscopia quirúrgica: 23%

Histeroscopia diagnóstica: 77%

Total de estudios realizados: 5425

TOLERANCIA:



EXCELENTE: 67%

BUENA: 22%

REGULAR: 8%

NO TOLERANCIA: 3%


PROCEDIMIENTOS:


Frecuencia
%
% Valido
% Acumulado
Adherensiolisis
69
1.3
5.6
5.6
Canulación
7
0.1
0.6
6.2
Miomectomía/tijera
170
3.1
13.8
20.0
Miomectomía parcial
29
0.5
2.4
22.4
Mioma Versapoint
23
0.4
1.9
24.2
Polipectomía
192
3.5
15.6
39.8
Pólipo cervical
15
0.3
1.2
41.1
Pólipo/tijera
35
0.6
2.8
43.9
Pólipo Versapoint
24
0.4
2.0
45.9
Retiro DIU
542
10.0
44.1
89.9
Septoplastía
15
0.3
1.2
91.1
Vaporización
106
2.0
8.6
99.8
Vaporización parcial
3
0.1
0.2
100.0
TOTAL
1230
22.7
100.0

Sistema
4195
77.3



5425
100.0



Discusión:



Es de trascendencia económica y social el establecimiento de la cirugía histeroscópica en el consultorio en hospitales de segundo nivel, ya que tiene gran demanda de atención y una capacidad de hospitalización con un alto número de cirugía diferida.
Factores que determinan indicación para cirugía:
· La cooperación de la paciente.
· La técnica quirúrgica.
Los factores que intervienen en un buen resultado son:
· La adecuada selección de la paciente.
· Una técnica quirúrgica depurada.
· Muy buena comunicación y manejo de la paciente durante el procedimiento quirúrgico.
· Para disminuir el índice de fracasos se requiere un equipo con experiencia en este tipo de cirugía.






NUESTRA EXPERIENCIA:


· 99 % de egresos.
· Complicaciones 0.1%.
· Alto grado de satisfacción.
· Baja morbilidad.
· Muy buena tolerancia.






REFERENCIAS:




1. Valle RF. Hysteroscopy. Curr Opin Obstet Gynecol. 1991 Jun;3(3):422-6. Related.
2. Bettocchi S and Selvaggi L (1997) A vaginoscopic approach to reduce the pain of office hysteroscopy. J Am Assoc Gynecol Laparosc 4,255-258.
3. Bettocchi S, Ceci O, Nappi L, Di Venere R, Masciopinto V, Pansini V, L., Santoro A and Cormio G (2004) Operative Office Hysteroscopy without anesthesia: analysis of 4863 cases performed with mechanical instruments. J Am Assoc Gynecol Laparosc 11,59-61.
4. Brown SE, Coddington CC, Schnorr J, Toner JP, Gibbons W and Opehninger S (2000) Evaluation of outpatient hysteroscopy, saline infusion hysterosonography, and hysterosalpingography in infertile women: a prospective, randomized study. Fertil Steril 74,1029-1034.
5. Campo R, Van Belle Y, Rombauts L, Brosens I and Gordts S (1999) Office mini-hysteroscopy. Hum Reprod Update 5,73-81.
6. Cicinelli E, Schonauer LM, Barba B, Tartagni M, Luisi D and Di Naro E (2003a) Tolerability and cardiovascular complications of outpatient diagnostic minihysteroscopy compared with conventional hysteroscopy. J Am Assoc Gynecol Laparosc 10,399-402.
7. Cicinelli E, Parisi C, Galantino P, Pinto V, Barba V and Schonauer S (2003b) Reliability, feasibility and safety of minihysteroscopy with a vaginoscopic approach: experience with 6000 cases. Fertil Steril 80,199-202.
8. Cooper JM and Brady RM (1999) Hysteroscopy in the management of abnormal uterine bleeding. Obstet Gynecol Clin North Am 26,217-263.
9. De Angelis C, Perrone G, Santoro G, Nofroni I and Zichella L (2003a) Suppression of pelvic pain during hysteroscopy with a trascutaneous electrical nerve stimulation device. Fertil Steril 79,1422-1427.
10. De angelis C, Santoro G, Re ME and Nofroni L (2003b) Office hysteroscopy and compliance: mini-hysteroscopy versus traditional hysteroscopy in a randomized trial. Hum Reprod 18,2441-2445.
11. Loverro G, Bettocchi S, Cormio G, Nicolardi V, Greco P, Vimercarti A and Selvaggi L (1999) Transvaginal sonography and hysteroscopy in postmenopausal uterine bleeding. Maturitas 33,139-144.
12. Nagele F, Lockwood G and Magos AL (1997) Randomized placebo controlled trial mefenamic acid for premedication at outpatient hysteroscopy: a pilot study. Br J Obstet Gynecol 104,842-844.
13. Rudi Campo, Carlos Roger Molinas, Luk Rombaunts et al. Prospective multicentre randomized controled trial to evaluate factors influencing the success rateo f office diagnostic hysteroscopy. Human Reproduction Vol 20, No. 1 pp. 258-263, 2004.
14. Siegler AM, Valle RF, Therapeutic hysteroscopic procedures. Fertil Steril 1988Nov;50(5):685-701.





viernes, 11 de septiembre de 2009

PROCEDIMIENTOS DE ASA DE EXCISIÓN ELECTROQUIRÚRGICA.

Si el resultado de su prueba de Papanicolaou es anormal, el médico puede recomendar un procedimiento de asa de excisión electroquirúrgica (LEEP, por sus siglas en inglés) como parte de la evaluación o tratamiento. Este procedimiento se usa para extraer el área que contiene las células anormales del cuello uterino.
Este folleto explica:
  • el significado de un resultado anormal de la prueba de Papanicolaou
  • cómo se realiza el procedimiento de LEEP
  • los riesgos del procedimiento
  • qué puede esperar durante la recuperación
  • cómo mantenerse sana


LEEP es una manera eficaz y sencilla para extraer células anormales del cuello uterino. Este procedimiento puede realizarse cómodamente en el consultorio de su médico. El período de recuperación es breve en la mayoría de los casos.

¿Qué significa un resultado anormal en la prueba de Papanicolaou?

El cuello uterino es la abertura del útero que se encuentra encima de la vagina. Está cubierto por una capa fina de tejido. Este tejido está compuesto por células. A medidas que estas células se desarrollan, las que se encuentran en la capa inferior se trasladan lentamente a la superficie del cuello uterino. Durante este proceso, algunas células se pueden volver anormales o alterarse. Las células alteradas crecen de modo diferente. En algunos casos, es necesario extraer estas células para evitar que se produzca cáncer.

La prueba de Papanicolaou determina la presencia de alteraciones anormales en las células del cuello uterino y permite comenzar a tiempo con el tratamiento para que dichas células no se conviertan en tumores cancerosos. Si la prueba de Papanicolaou revela estos cambios, el resultado se considera anormal. Un resultado anormal en la prueba de Papanicolaou quiere decir que puede ser necesario realizar otros exámenes y dar seguimiento.

El seguimiento que reciba después de un resultado anormal en el examen de Papanicolaou depende de su edad y el tipo de resultado. Los resultados de los exámenes de seguimiento se usan para decidir si es necesario realizar otros exámenes o dar tratamiento. El médico le dirá las opciones de seguimiento y tratamiento que dispone.

Cómo se realiza el procedimiento de LEEP

LEEP es una manera de extraer células anormales del cuello uterino. Otros procedimientos que se usan son la criocirugía, el tratamiento con láser y la biopsia de cono. La decisión del método que se empleará depende de la cantidad de tejido del cuello uterino que hay que extraer y en qué parte del cuello uterino se encuentran las células anormales.

LEEP usa un asa de alambre delgado que actúa como un escalpelo (cuchillo quirúrgico). Mediante una corriente eléctrica que se hace pasar por el asa se corta una capa fina del cuello uterino.

El procedimiento debe hacerse cuando no tenga el periodo menstrual para que se pueda ver mejor el cuello uterino. En la mayoría de los casos, este procedimiento se realiza en el consultorio de un médico y se hace en unos cuantos minutos.

Durante el procedimiento, deberá acostarse boca arriba y colocar las piernas en estribos. El médico entonces introduce un espéculo en la vagina de la misma manera que lo hace para un examen pélvico. Se usa anestesia local para evitar el dolor. La anestesia se administra a través de una aguja conectada a una jeringa. Es posible que sienta una leve punzada y después dolor sordo o cólico. El asa se introduce en la vagina y se desplaza hasta el cuello uterino. Hay distintos tipos de tamaños y formas de asa que se pueden usar. Tal vez se sienta débil durante el procedimiento. Si se siente así, dígaselo a su médico inmediatamente.

Después del procedimiento, se aplicará una pasta especial en el cuello uterino para detener el sangrado. También puede emplearse el electrocauterio para controlar el sangrado. El tejido que se extrae se estudia en un laboratorio para confirmar el diagnóstico.

Riesgos

El riesgo más común durante las 3 primeras semanas después del LEEP es sangrado intenso. Si presenta este tipo de sangrado, comuníquese con su médico. Es posible que sea necesario aplicar más pasta al cuello uterino para controlar el sangrado.

LEEP se ha asociado con un riesgo mayor de problemas en embarazos futuros. Aunque la mayoría de las mujeres no presentan este problema, hay un leve riesgo de nacimientos prematuros y de tener bebés con bajo peso al nacer. En casos poco comunes, el cuello uterino se vuelve más estrecho después del procedimiento. Este estrechamiento puede producir problemas con la menstruación. También puede dificultarle quedar embarazada.

Su recuperación

Después del procedimiento, puede tener

  • secreción acuosa y de color rosada
  • cólicos leves
  • secreción de color marrón oscuro (de la pasta que se usó)


El cuello uterino se cicatriza por completo al cabo de unas semanas. Mientras éste se cicatriza, no debe colocar nada en la vagina, como tampones ni aditamentos para lavados vaginales. Tampoco debe tener relaciones sexuales. Su médico le dirá cuándo puede tener relaciones sexuales sin riesgo.

Comuníquese con su médico si presenta alguno de los siguientes problemas:

  • Sangrado intenso (más que un periodo normal)
  • Sangrado con coágulos
  • Dolor abdominal intenso


Manténgase sana

Después del procedimiento, deberá acudir a su médico para que se le dé seguimiento. Se le harán pruebas de Papanicolaou para asegurarse de que se hayan eliminado todas las células anormales y que éstas no hayan regresado. En la mayoría de los casos, el médico le recomendará tener una prueba de Papanicolaou cada 6 meses hasta que tenga tres resultados normales. Si tiene otro resultado anormal de la prueba de Papanicolaou, podría necesitar más tratamientos.

Puede proteger la salud del cuello uterino observando las siguientes pautas:

  • Hágase exámenes pélvicos y pruebas de Papanicolaou regularmente.
  • Deje de fumar. El hábito de fumar aumenta el riesgo de presentar cáncer del cuello uterino.
  • Limite la cantidad de parejas sexuales que tiene y use condones para reducir el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.

Por último...

LEEP es una manera eficaz y sencilla para extraer células anormales del cuello uterino. Este procedimiento puede realizarse cómodamente en el consultorio del médico. El período de recuperación es breve en la mayoría de los casos. Al igual que todos los procedimientos, LEEP conlleva ciertos riesgos, como los relacionados con embarazos futuros. Es importante entender todos los riesgos, así como los beneficios, antes de someterse al procedimiento.

FUENTE: Este Folleto de Educación para el Paciente se desarrolló bajo la dirección del Comité para Educación de Pacientes del American College of Obstetricians and Gynecologists. Diseñado como ayuda para pacientes, brinda información y opiniones actualizadas respecto a temas relacionados con la salud de la mujer. The American College of Obstetricians and Gynecologists

martes, 1 de septiembre de 2009

MANEJO DE LA MASA ANEXIAL.

ARTÍCULO ORIGINAL

Manejo de la masa anexial
Management of adnexal mass

Francisco M García Rodríguez1, Nicolás Sánchez2, Ziad Aboharp Hassan3,
Ángela Hernández Rubio3

1Jefe de la Unidad de Oncología, 2Médico residente de tercer año, 3Cirujano oncólogo, adscrito a la Unidad de Oncología, 4Cirujana
oncóloga, adscrita a la Unidad de Oncología. Hospital Juárez de México.
Solicitud de sobretiros: Dr. Francisco Mario García Rodríguez, Av. Instituto
Politécnico Nacional Núm. 5160, Col. Magdalena de las Salinas, C.P.
07760, México, D. F. Correo electrónico: fgarcia–onco@yahoo.com.mx

Resumen

Introducción. La masa anexial representa un reto diagnóstico
y terapéutico. El diagnóstico preciso es mediante biopsia.
Muchas pacientes son intervenidas en forma innecesaria; sin
embargo, el no hacerlo deja al clínico frente a la disyuntiva
de dejar en observación un cáncer. Se han tratado de identificar
factores pronósticos que auxilian las decisiones sobre la
masa anexial.
Objetivo. Determinar factores para predecir si la masa pélvica
es benigna o maligna.
Material y métodos. Se revisaron todas las pacientes ingresadas
al Servicio de Oncología del Hospital Juárez de México
con diagnóstico de masa anexial. A todas se les realizó exploración
clínica, exámenes preoperatorios, ultrasonido pélvico
y, según el caso, marcadores tumorales. Se tomó en cuenta
edad, tamaño tumoral, características sonográficas, elevación
de marcadores y síntomas.
Resultados. Se analizaron 181 pacientes, con un promedio
de edad 41.8 años, tiempo de evolución de síntomas 4.7 meses,
110 premenopáusicas, 71 posmenopáusicas. De todos los
factores pronósticos analizados tuvieron significancia estadística
para sospecha de malignidad: edad mayor a 50 años,
tamaño tumoral 15 cm o más, menor tiempo de evolución,
características ultrasonográficas de tumor heterogéneo, elevación
de Ca-125 y coexistencia con ascitis.
Conclusiones. La masa anexial constituye un reto para el
clínico. Es difícil precisar su origen, la sintomatología es
inespecífica, muchos de estos síntomas son datos ultrasonográficos
y no hay ningún estudio totalmente específico
o sensible. Todas las pacientes con masa anexial están en el
grupo de alto riesgo, y se les deberá realizar exploración
quirúrgica.
Palabras clave: masa anexial, biopsia, características ultrasonográficas,
alto riesgo.

Summary

Introduction. The adnexal mass represents a diagnostic and
therapeutic challenge. The only way of achieving a correct
diagnosis is by means of biopsy. Many patients will be taken
unnecessarily to the operating room. However obviating
surgery leaves the clinician with the doubt of whether he is
leaving a cancer behind. Prognostic factors which might help
in deciding which patients merit surgical treatment and which
not have been tried to identify.
Objective. To determine if there are prognostic factors which
can predict the nature of a pelvic adnexal mass.
Material and methods. We reviewed all the patients
admitted to the Oncology department at the Juarez Hospital
in Mexico City with diagnosis of adnexal mass. All patients
had clinical exam, preoperative exams, pelvic ultrasound
and depending on the case serum tumor markers. We
recorded patients age, tumor diameter, sonographic characteristics
and symptoms.
Results. We analyzed 181 cases. The average age was 41.8
years. The mean time to diagnosis was 4.7. 110 premenopausal
and 71 postmenopausal. Of all prognostic factors analyzed,
the only ones who reached statistical significance were age
beyond 50 years, tumor diameter superior to 15 cm, shorter
time of evolution, sonographic characteristics of the tumor,
especially heterogeneous, elevation of tumor marker Ca-125
and presence of ascitis.
Conclusion. The adnexal mass constitutes a diagnostic
dilemma for the clinician. It is difficult to ascertain its origin.
Symptoms are unspecific, many lesions are findings at the
ultrasound and there is no single 100% sensitive and specific
study. All patients presenting with an adnexal mass and belong
to high risk group should be immediately taken intro the operating
room to biopsy the mass and having a precise diagnosis.
Key words: adnexal mass, biopsy, sonographic characteristics,
high risk.




Introducción

Los tumores anexiales representan un padecimiento
ginecológico frecuente. El diagnóstico diferencial es complejo
debido a que anatómicamente los anexos están formados por
las trompas de Falopio, el ligamento redondo, ovarios y
estructuras en el interior del ligamento, que se formaron a
partir de los restos embrionarios.1 Otro de los desafíos
diagnósticos está relacionado a la urgente necesidad de identificar
procesos potencialmente malignos, basados en el
concepto fundamental de que el tratamiento temprano del
cáncer se vincula con una disminución de la morbilidad y
mortalidad.
La etiología de las masas anexiales varía considerablemente
con la edad. En pacientes premenárquicas predominan los
tumores de origen germinal y exigen exploración quirúrgica
inmediata. Los tumores del estroma y epiteliales predominan
en mujeres posmenopáusicas y deben ser considerados malignos
hasta que se demuestre lo contrario.1,2 Durante la etapa
reproductiva la detección de anormalidades pelvianas es más
común por la frecuencia de trastornos menstruales y
dismenorrea que motiva consulta médica, siendo una práctica
rutinaria el solicitar un ultrasonido pélvico como parte del
estudio de estas pacientes. La mayoría de los tumores en este
grupo son benignos. En términos generales se ha sugerido en
la literatura que una masa anexial mayor a 8 cm, con septos,
sólida o mixta o heterogénea al ultrasonido, bilateral, ascitis,
con sintomatología como torsión, en la mujer posmenopáusica
y premenárquica debe ser llevada de inmediato a cirugía en
un intento por manejar de forma temprana un cáncer ovárico.2
Siguiendo esta regla muchas mujeres con lesiones benignas
son llevadas a procedimientos quirúrgicos innecesarios debido
a datos de enfermedad benigna limitable y no quirúrgica
de entrada.

Material y métodos

Se revisaron 181 expedientes de pacientes ingresadas al
servicio de Oncología, del Hospital Juárez de México, con
diagnóstico de masa anexial, la cual se identificó mediante
exploración física o utilización de ultrasonografía
abdominopélvica. Se diagnosticaron 181 masas anexiales. Se
excluyeron todas las pacientes con expediente incompleto o
estudio histopatológico, así como aquellas pacientes llevadas
a cirugía sin diagnóstico preoperatorio. Se midieron edad,
sintomatología, datos ultrasonográficos, tamaño de la masa,
determinación preoperatorio de Ca-125 y, en casos particulares,
edad, sospecha clínica, alfa feto proteína, deshidrogenasa
láctica y fracción beta de gonadotropina coriónica humana,
presencia o no de ascitis, tiempo de evolución, datos quirúrgicos
e informe histopatológico definitivo. Los resultados son
presentados como un análisis descriptivo. Las variables continuas
se expresan como media ± desviación estándar y las
variables categóricas como porcentajes. La comparación entre
ecografía y anatomía patológica fue hecha empleando el
análisis de chi cuadrado para proporciones. Para determinar
la sensibilidad se empleó la relación verdadero-positivo/total
de tumores malignos. Para especificidad verdadero-negativo/
total de tumores benignos.

Resultados

Se encontraron 181 pacientes portadoras de masa anexial e
intervenidas quirúrgicamente, 110 fueron premenopáusicas
y 71 posmenopáusicas. La edad promedio fue de 41.8 años
(rango de 15 a 86 años). Los datos ultrasonográficos mostraron
30 lesiones puramente quísticas, 44 puramente sólidas y
107 mixtas; estas últimas subdivididas en mixtas con septos
simples, con formación de papilas y heterogéneas; 32 casos
fueron bilaterales, el resto unilateral. De las lesiones líquidas
simples 26 casos (86%) fueron benignas, 3 malignas (10%) y
una limítrofe (3.3%). Las sólidas correspondieron a 19
malignos (44.1%), 25 benignos (55.8%); de las 107 masas
mixtas, 62 fueron benignas, 40 malignas y 5 limítrofes. Las
lesiones quísticas se subdividieron como septos simples (100%
benignas, lesiones heterogéneas sin formación de papilas),
19 malignas (82.6%), 4 benignas (17.3%) y de las
heterogéneas con formación de papilas 85.7% malignas,
11.9% limítrofes y sólo una lesión benigna. De 47 casos con
ascitis, 11 fueron benignas (3 quistes mucinosos y 3
endometriósicos, 2 tuberculosis peritoneales, uno por quiste
seroso, luteínico y teratoma maduro, respectivamente); mientras
que 35 fueron lesiones malignas (74%). La sintomatología
más frecuente fue dolor abdominal, aumento del perímetro
abdominal, siendo 12.7% asintomático y datos sonográficos,
así como casos urgentes en 6.62% que requirieron laparotomía
exploradora por abdomen agudo. Para los tumores malignos,
los datos constantes fueron líquido de ascitis en 47 casos, masa
palpable en 19 y pérdida de peso en 19. Para determinar el
tamaño de la masa se tomó el diámetro mayor por ultrasonido,
el cual para lesiones benignas fue 11.3 cm (rango 4 a 34
cm) y para malignas de 15.7 cm (rango de 4 a 36 cm).
De un total de 62 tumores malignos, 10 fueron neoplasias
malignas no ginecológicas. De las ginecológicas la más
frecuente es el cistadenocarcinoma seroso papilar (42.3%),
seguido del disgerminoma en 8 casos (15.3%). De los 113
tumores benignos, 106 fueron de origen ginecológico y
cistadenoma seroso (33%), quistes endometriósicos
(16%), leiomiomatosis (12.2%) y teratomas maduros (12.2%).
Las lesiones no ginecológicas incluyeron apendicitis aguda,
tuberculosis peritoneal, textiloma, lipoma retroperitoneal
y paraganglioma. Las lesiones malignas tuvieron un tiempo
de evolución de 6.8 meses, mientras que las benignas, el tiempo
promedio fue de 10.5 meses (rango 7 días a 10 años).
Se realizó marcador tumoral Ca-125 en 158 pacientes, de
los cuales 32 fueron lesiones benignas con quistes endometriósicos,
cistadenoma seroso y leiomiomatosis uterina. De
las lesiones malignas, 16 no elevaron el marcador, 8
ginecológicas primarias como cistadenocarcinoma seroso en
5 casos, células claras y cistadenocarcinoma mucinoso,
un caso en cada una. En aquellas pacientes en quienes se
sospechó malignidad, ésta se confirmó en 81% y en 24%
se presentaron lesiones no sospechosas.

Discusión

Los tumores anexiales representan una enfermedad
ginecológica frecuente. Es absolutamente anormal que una
mujer premenárquica y una posmenopáusica tengan aumento
de volumen de ovario, así como una masa. Este grupo de pacientes,
en términos generales debe ser sometido a estudio
histopatológico mediante laparotomía salvo casos seleccionados
en posmenopáusicas.3,4 En estas pacientes pueden existir
lesiones pequeñas, menores de 3 cm, quísticas puras, sin contenido
ni septos, sin ascitis, con Ca-125 normal, unilaterales,
en quienes se sugiere observación con repetición de ultrasonido
pélvico y Ca-125 cada cuatro meses.5,6 Un cambio en
tamaño, características del quiste o valores elevados de Ca-
125 promueven exploración quirúrgica o laparoscópica. Esta
conducta es válida en mujeres en edad reproductiva con tumores
de las características mencionadas y menores a 8 cm,
sugiriéndose el manejo con anovulatorios por ciclos de tres a
cuatro meses, confirmando el cambio ultrasonográfico y en
valor de Ca-125, ya que si hay disminución en los diámetros
de la masa, se deberá observar su evolución.5-7
Sin embargo, muchas masas pélvicas son llevadas a cirugía,
ya que escapan los criterios anteriores. Es habitual que la
mujer joven tenga dismenorrea, trastornos menstruales y consulte
al médico por estos motivos. Prácticamente, todas las
mujeres serán sometidas a un ultrasonido pélvico, que ha
mostrado ser un estudio altamente sensible y específico para
demostrar masas anexiales.8-10 La mayoría son quistes funcionales
simples, se ha demostrado que septos simples
no cambian el criterio hacia benignidad. El problema lo
representan los teratomas maduros –los tumores germinales
benignos más frecuentes en edad reproductiva– y los quistes
endometriósicos de ovario que se aprecian como masas mixtas en
el ultrasonido y que elevan de forma particular el Ca-125.11
La otra situación que complica un diagnóstico de certeza,
sin intervenir quirúrgicamente a la paciente, es que hay muchos
órganos en la pelvis, además de los ovarios: trompas de
Falopio (procesos inflamatorios anexiales agudos y crónicos,
quistes tubarios y paratubarios), útero (leiomiomatosis uterina),
apéndice cecal (apendicitis, abscesos apendiculares y
tumores apendiculares), ciego (tumores colónicos), tumores
retroperitoneales (sarcomas y benignos), padecimientos
inflamatorios crónicos (tuberculosis pélvica y peritoneal).
Todas estas lesiones cursaron en nuestra serie con masas
sólidas o mixtas, ascitis y, ocasionalmente, elevación de
Ca-125. Por ello, un grupo de pacientes no podrán evitar
ser llevadas a un procedimiento quirúrgico.12,13 Queda por
discernir si en estos casos la laparoscopia diagnóstica y terapéutica
podrían ser una alternativa poco invasiva, sin riesgo
de diseminación tumoral o creación de un seudomixoma
peritoneal, en caso de lesiones mucinosas y sin posibilidad
de siembra tumoral en sitios de inserción de puertos.14-16 En
el análisis de los datos recabados, es significativo estudiar
más los casos de tumores malignos, que los datos constantes
que hacen sospechar la existencia de una lesión maligna, los
cuales son: tamaño tumoral mayor a 15 cm, tiempo de evolución
corto, ascitis, masa heterogénea con formación de papilas,
elevación de Ca-125 y mujer posmenopáusica. En donde se
requiere de un alto índice de sospecha, únicamente hay datos
sobre tamaño tumoral para considerar tumores germinales en
mujeres jóvenes.
La morbilidad producida por una cirugía innecesaria no es
grave o significativa, pero crea costos adicionales de hospitalización,
quirófano y anatomopatológicos.

Conclusión

La masa anexial es un padecimiento frecuente, especialmente
en mujeres en edad reproductiva, la mayoría (80% o más)
de las lesiones son de naturaleza benigna. Es indudable que
la masa anexial en premenárquicas o posmenopáusicas
promueve exploración quirúrgica inmediata, ya que las posibilidades
de malignidad están incrementadas en estos grupos
de edad. Existe una gran proporción de mujeres jóvenes que
son sometidas a ultrasonido diagnóstico por problemas funcionales,
en quienes se descubrió una masa anexial
asintomática, pero se desconoce su historia natural. Estas lesiones
tienden a confundir al clínico, especialmente cuando
algunas pacientes elevan el marcador Ca-125, y coexisten con
ascitis o son mixtas o septadas. Padecimientos como quistes
mucinosos, cistadenomas serosos, teratomas maduros y quistes
endometriósicos son las principales causas de exploración
de la pelvis. Probablemente en este grupo, y en algunas mujeres
posmenopáusicas con lesiones pequeñas y marcador negativo,
quizá se deba aplicar la tecnología de la laparoscopia
diagnóstica y terapéutica con menor costo, días de internamiento,
morbilidad y rápida recuperación de la paciente. Sin
embargo, se requieren trabajos prospectivos para profundizar
en este punto.

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Manejo de la masa anexial

49 Gamo Vol. 5 Núm. 2, Mar-Abr 2006

viernes, 28 de agosto de 2009

FOTOS Y VIDEOS DE COLOCACIÓN DE IMPLANTE SUBDERMICO.

COLOCACIÓN DE IMPLANTE SUBDERMICO.

Ver tambien en Etiquetas: ANTICONCEPTIVOS. INFORMACIÓN PARA PACIENTES. IMPLANON: MÉTODO ANTICONCEPTIVO SUBDERMICO; para mayor información sobre este método anticonceptivo.


Material.








1.- Desinfección de la piel.






2.- Aplicación de anestesia local.










3.- Colocación del implante subdermico.












4.-Colocación de vendaje final.














Tal como en el caso de otros anticonceptivos, el uso del implante subdermico (Implanon) debe ser consultado con un profesional médico, esta consulta es imprescindible para asegurar que las mujeres tomen sus decisiones basadas en la información y en sus necesidades.



CLINICA DE LA MUJER DE COLIMA. http://clinikdelamujer.blogspot.com